
El Banco Central (BCRA) le abrió más la puerta al capital extranjero para que pueda ingresar al mercado local y comprar activos financieros argentinos sin un plazo de permanencia. Los cambios se conocieron este jueves en vísperas de la licitación de deuda en la que el Ministerio de Economía ofrecerá el viernes un bono con suscripción en dólares para obtener reservas de cara a una menor liquidación de divisas del campo en los próximos meses.
Según la Comunicación A 8257, el BCRA modificó las condiciones para acceder al mercado de cambios para repatriar servicios de capital, rentas y el producido de inversores de portafolio en instrumentos con cotizaciones en mercados y dejó sin efecto parte de una norma (la Comunicación A 8230) que establecía que la repatriación tenía que tener lugar al menos 180 días después de la liquidación de los fondos ingresados.
El otro cambio, según fuentes del BCRA, es que los inversores no residentes que ingresen dólares para invertir no se les va a aplicar la restricción cruzada que les impedía comprar activos financieros sin tener stock. De esa manera, el Central eliminó los plazos mínimos de permanencia para inversores no residentes que inviertan en bonos a través mercado de cambios o en colocaciones primarias del Ministerio de Economía en títulos con vencimientos superiores a seis meses.
La medida fue oficializada tras la habitual reunión de directorio de la autoridad monetaria. Hasta ahora, los fondos extranjeros debían cumplir un plazo de permanencia de 180 días para acceder al mercado oficial de cambios y salir. El BCRA dispuso esa medida en abril el día después de la salida parcial del cepo (comunicación A 8230), pero en mayo la flexibilizó (comunicación A 8245) con el acceso inmediato al mercado cambiario para que inversores internacionales compren el bono con suscripción en dólares Bonte 2030. Y hoy lo convirtió en regla.
En la misma línea, la Comisión Nacional de Valores (CNV) amplió el jueves las excepciones al límite diario de $ 200 millones para transferencias de valores negociables al exterior e incorporó a los fondos extranjeros, permitiéndoles superar ese monto para transferir bonos al exterior y venderlos en dólares.
Los incentivos forman parte del paquete de medidas anunciado el lunes por el Gobierno y es clave para sostener la emisión futura de hasta US$ 7.000 millones en bonos con suscripción en dólares para lo que resta del año. “No se le va a poner plazos a la estadía, los inversores no residentes van a poder entrar y salir sin permanecer”, explicó una fuente del equipo económico, que confirmó que el beneficio excluye a los inversores locales.
El titular del Banco Central, Santiago Bausili, explicó el martes que la quita de controles es para que funcione “mejor” la suscripción en dólares y participen inversores extranjeros. “Empezamos con un cepo tan apretado sobre la salida de capitales de inversores extranjeros que dejó de ser una herramienta para contener el capital en Argentina y pasó a ser una barrera”, afirmó en Carajo.
Según el funcionario, los inversores que habían quedado atrapados encontraron la forma de salir y no había nadie atrapado de relevancia que quisiera salir y no pudiera hacerlo. Sin embargo, explicó que “el cepo hizo que nadie tenga el incentivo para entrar”. En ese marco, dijo que hace unas semanas empezaron a “flexibilizar” normas, preservando el equilibrio macroprudencial.
“No nos interesa el capital especulativo de corto plazo, alguien que entra hace una operación financiera y sale nos da volatilidad, nos gusta preservar un mercado financiero estable para canalizar los ahorros”, aseguró. Y enfatizó que después de eliminar una primera traba con un parking de 6 meses y de emitir el Bonte 2030, “están dadas las condiciones para avanzar en la liberación”.
El Gobierno se fijó un límite de US$ 1.000 millones por mes para la colocación de deuda con suscripción en dólares para instrumentos en pesos. Este viernes se licitarán una nueva tanda de US$ 500 millones del Bonte2030. Esa es una de las vías que ahora definió Caputo para acumular reservas y cumplir la meta con el FMI, sin que el Banco Central intervenga con compras dentro de las bandas cambiarias. La otra alternativa fue el préstamo REPO que cerró el jueves con bancos por hasta US$ 2.000 millones.
La Secretaría de Finanzas anuncia una licitación para este próximo Viernes 13 de Junio.
✅ BONTE 30/5/2030
➡️Reapertura
➡️Suscribible en US$
➡️Para residentes y no residentes➡️Monto máximo a emitir equivalente en pesos: US$500 millones
✅ LECAP a:
10/07/25 (nuevo)…
— Pablo Quirno (@pabloquirno) June 11, 2025
La “zanahoria” de eliminar controles a los fondos extranjeros apunta a maximizar el flujo financiero en la segunda mitad del año, cuando el comercio exterior, el turismo y a dolarización de carteras del retail previo a la elección podrían presionar sobre el dólar. La eventual entrada de capitales podría contener la suba del tipo de cambio o permitir la compra de reservas, aunque “poniéndole un piso” al dólar, según PPI.
Sin embargo, algunos analistas y bancos creen que la flexibilización de las restricciones podría traer una mayor volatilidad. “El riesgo es que te entregue guita que después se te va a ir, que te entren flujos de corto plazo. Estás reconociendo que tenés que comprar dentro de la banda, que dijiste que no lo ibas a hacer y que necesitas comprar reservas”, dijo Gabriel Caamaño, director de Outlier.
La “crisis de las Lebac” del 2018 sigue fresca en la memoria de la city financiera. El BCRA ofrecía esos títulos de deuda de corto plazo para incentivar el carry trade hasta que los inversores extranjeros comenzaron a desarmar posiciones y dolarizarse, provocando una corrida contra el peso. “El riesgo es que el mercado puede darse vuelta y los fondos salir de un día para el otro”, dijo en reserva el titular de un banco.
Por lo pronto, las medidas fueron bien recibidas en Nueva York, donde los bancos habían sugerido emitir más deuda para conseguir dólares ante las dificultades para volver a los mercados con un riesgo país cercano a los 700 puntos básicos y el estancamiento de las reservas. “Algo de inversión va a haber, todo ayuda. ¡Dieron un bono en el menú para cada gusto!”, deslizaron desde Wall Street.