
Ángel Mahler falleció, a los 65 años, el pasado domingo a causa de un tumor metastásico por el que había sido internado a fines de abril.
El compositor del emblemático Drácula, el musical fue enterrado este mañana en el cementerio de Chacarita y despedido por familiares, amigos y reconocidos actores.
Además del secretario de cultura de la nación, Leonardo Cifelli, también estuvieron presentes Juan Rodó, el cantante lírico que protagonizó Drácula, y Marilina Ross, que trabajaron junto al director de orquesta en distintos proyectos, como los álbumes Mis hijos naturales y Soles.
También estuvo presente su hijo Damián Mahler, que le dedicó a su padre un extenso y sentido texto en sus redes sociales.
El joven de 36 años que heredó la pasión de su padre por la música y también es director de orquesta, productor y compositor, escribió en tres posteos continuados que acompañó con fotografías de momentos vividos con Ángel.
“Hoy me toca hacer una de las cosas que cualquier hijo más teme hacer: despedir a su papá”, comenzó diciendo.
Luego hizo referencia a su vocación: “Ese hijo varón, primogénito, que lleva su nombre, y que además es el de su abuelo. Llevo esa mochila en el inconsciente, la de continuar con el legado familiar. Tu nombre te lo dice ‘vos también sos ese’. El tiempo pasó. Supimos ser tres, pero hoy me toca ser el último de esos ángeles”.
“Tantas veces me preguntaron si me pesaba ser el hijo de y siempre respondiendo el orgullo que sentía de serlo…”, destacó.
“Ángel+Damián, ¿cómo se encontraban esas dos? Me di cuenta cuenta hace mucho que era el desafío. Cómo encontrar mi lugar dentro de un mundo que elegí y era el suyo. Al que él me invito apasionadamente y sin siquiera recibir invitación formal. Me invitó haciendo lo único positivo que podemos hacer padres sobre hijos: ser inspiración”, agregó.
Respecto a cómo atraviesa este difícil momento, el hijo de Mahler adelantó: “Hoy es un día triste pero en esta tristeza no me voy a quedar mucho tiempo. Mi papá está vivo en cada uno de los que escuchan su música, en todos los que se casan con su vals, en todos los que cantan o tararean sus canciones. Así como decía Rafiki cuando invita a Simba a mirarse en su reflejo ‘¿Ves? Él vive en ti’. Me sobran motivos para encontrar formas de celebrarlo”.
Sobre el motivo del fallecimiento, un tumor metastásico por el que había sido internado a fines de abril, expresó: “Todo pasó muy rápido, muy intenso, pero también muy a tu modo. Una descompensación luego de una brutal situación de stress de la cual le fue imposible salir. La luchó como es él hasta el final. Esto que tuvo avanzó muy rápido. Fue un arrebato”.
“Pero cómo iba a ser diferente si mi papá escribió Drácula en 2 meses conmigo haciendo quilombo en el pasillo y mi hermano recién nacido. Su vida fue así. Pasional”, reflexionó.
“Hasta siempre papá. Vivirás en mí hasta que nos reencontremos en el más allá y por fin me dejes ponerle sal al asado. Gracias por hacerme lo que soy. Honraré tu vida hasta el último de mis días”, se despidió el joven.