El psicólogo y filósofo español Antonio Bolinches, reconocido por sus profundos análisis sobre las relaciones y la psicología emocional, sintetiza en una frase dos de los pilares más relevantes del enamoramiento: la atracción física como requisito inicial y la comodidad emocional como criterio determinante.

“El primer requisito para enamorarte es que la persona te guste físicamente y el segundo que te aporte comodidad relacional. Es decir, que puedas estar con el otro sin estresarte, sin preocuparte de lo que decís o no decís (…)”, señala Bolinches en una entrevista.

Con estas simples palabras pone el foco en una realidad que muchas veces pasa desapercibida: no basta con sentir atracción, también hace falta que exista una conexión emocional que proporcione seguridad, confianza y confort.

Aunque suene superficial, Bolinches defiende que el deseo sensorial y la química física siguen siendo fundamentales al inicio de cualquier relación. Sin esa conexión visual o corporal, es poco probable que surja el enamoramiento.

No basta con agradarte emocionalmente; la química importa”, afirma el psicólogo de 78 años. Eso no implica que el amor deba basarse únicamente en el físico, pero sí que el deseo inicial es imprescindible.

Una vez presente la atracción, entra en juego el segundo ingrediente: la comodidad en la comunicación, el respeto mutuo y la complicidad emocional. No consiste en buscar siempre la armonía absoluta, sino en sentir que podés relajarte, ser vos mismo y encontrar seguridad afectiva. Esa comodidad relacional se manifiesta en gestos cotidianos: entenderse sin exhaustividad, sentirse escuchado sin juicio y poder compartir inquietudes sin temor.

Solo física, sin conexión emocional: una atracción sin profundidad puede resultar en relaciones efímeras o desgastantes.

Confort emocional, pero con baja atracción física: puede derivar en convivencia cómoda, pero sin pasión ni chispa.

Una relación plena requiere ambos ingredientes: deseo y apego, excitación y seguridad.

Amor consciente en la era de la incertidumbre.

En tiempos donde las relaciones tienden a la prisa y la superficialidad, Bolinches promueve una reflexión sobre el amor consciente. El psicólogo invita a cada persona a evaluar no sólo qué genera atracción, sino qué aporta un buen espacio para crecer emocionalmente.

Si las respuestas son afirmativas, probablemente estés frente a una relación donde confluyen tanto la atracción física como el confort emocional.

Marc Mestres, La Vanguardia



Fuente Clarin.com

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