
El secretario de Defensa de Estados Unidos, el jefe del Pentágono Pete Hegseth, calificó los ataques estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes del fin de semana de “éxito histórico”. Ese ataque, ocurrido el sábado, introdujo a Trump en la guerra que Israel venía librando con Irán por su plan nuclear. Para el martes, el conflicto terminaba con un alto el fuego que se mantenía hasta este jueves.
El real daño que provocó el ataque de Estados Unidos a las instalaciones iraníes se convirtió en un mar de dudas. En una conferencia de prensa en el Pentágono, Hegseth, buscó borrarlas.
El secretario de Defensa buscó presentar pruebas del éxito del ataque estadounidense a las instalaciones nucleares de Irán y refutar una evaluación preliminar de inteligencia de defensa que sugería que los ataques fueron menos efectivos.
“Si quieren llamarlo destruido, si quieren llamarlo derrotado, si quieren llamarlo aniquilado, elijan sus palabras”, dijo sobre los daños causados por el ataque de Estados Unidos, del fin de semana.
También criticó duramente a los medios estadounidenses y presentó la publicación de dicho informe como antipatriótica e irrespetuosa hacia los “valientes hombres y mujeres” del ejército estadounidense.
Los medios estadounidenses no informaron lo suficiente sobre esto, dijo, porque esperando que el presidente fracasara. “Está en su ADN”, criticó.
Hegseth también repasó otra información de inteligencia, tanto de fuentes estadounidenses como israelíes, que, según él, concluye que el programa nuclear iraní se retrasó años.
El jefe del Pentágono ofreció una descripción inusualmente detallada de los ataques de los B-2 contra la planta nuclear iraní de Fordow con el penetrador masivo de artillería (MOP) GBU-57 y mostró varias imágenes del lugar del ataque.
El objetivo fueron dos pozos de ventilación.
En cada pozo, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, describió cómo un MOP hizo estallar la tapa de hormigón que lo cubría, antes de que cinco MOP más, volando a más de 300 metros por segundo, cayeran por el mismo pozo, causando graves daños por la explosión y la presión.
Añadió: “Todas las armas se dirigieron a los objetivos y puntos de mira previstos y funcionaron según lo previsto (es decir, explotaron). Los aviones de cola indicaron que fue la explosión más brillante que jamás habían visto. Aviadores, hombres y mujeres, participaron en esta misión”.
Seis bombarderos B-2 participaron en el ataque a Fordow, cada uno con dos GBU-57. El paquete de ataque contó con el apoyo de aviones furtivos F-22 y F-35 de quinta generación, además de otros cazas de cuarta generación.
En cuanto a la evaluación de daños en combate, el general Caine afirmó que la USAF no participó, ya que esa tarea correspondía a los equipos de inteligencia.
La actualización del jefe del Pentágono llega después de que el líder supremo de Irán, Ali Khamenei, declarara que EE.UU. “no logró ningún logro significativo” con los ataques nucleares.
El ayatolá también se atribuyó la victoria sobre Israel y afirmó que Irán asestó un duro golpe a EE.UU. Una “cachetada”, dijo.
Hace dos semanas, Israel inició ataques aéreos contra Irán, a lo que el régimen respondió con drones y misiles en un conflicto que duró doce días tras la intervención de Estados Unidos.
El sábado pasado EE.UU. atacó instalaciones nucleares iraníes e Irán respondió con ataques contra una base estadounidense en Qatar. Según Trump, ese ataque a las plantas atómicas retrasó “décadas” el programa atómico persa, pero las dudas arrecian. Irán no permite a la AIEA ingresar.