Este verano, el clásico “clean look” –ese peinado impecable con gel que dominó las redes y las pasarelas– empieza a quedar en el pasado. En su lugar, una nueva tendencia irrumpe con fuerza desde Europa: las trenzas esculturales con pañuelos, una propuesta que ya es furor entre las portuguesas más fashionistas.

Lejos de ser un peinado infantil, la trenza toma ahora una nueva dimensión artística. Se convierte en una verdadera obra de diseño capilar, donde los detalles, los volúmenes y los accesorios juegan un rol clave. La propuesta mezcla lo estructurado con lo natural, logrando un resultado elegante, creativo y versátil.

Todo indica que este estilo, nacido en las grandes capitales de la moda y adaptado por influencers, se va a replicar en nuestras calles y playas. Y lo mejor de todo: es mucho más fácil de hacer de lo que parece.

Este término define una nueva manera de trenzar el pelo que lo transforma en una declaración de estilo. Lejos del desordenado look bohemio de antes, ahora las trenzas se arman con precisión, gel, accesorios y un nivel de detalle que las vuelve protagonistas absolutas del look.

En esta versión moderna, se puede jugar con flequillos modelados con gel, pequeñas trenzas ocultas entre la melena y detalles como lazos o cintas que se entrelazan mientras se arma el peinado. Es una forma de traer el glamour parisino al día a día sin perder practicidad.

Uno de los grandes aciertos de esta tendencia es el uso de pañuelos o cintas, que se integran a la trenza para aportar color, textura y un toque único. Ya sea en un peinado recogido, en una trenza lateral o en una cascada de pequeñas trenzas sobre cabello suelto, el resultado es siempre original y lleno de personalidad.

Para quienes recién se animan, la mejor opción es hacer un semirrecogido y usar una gomita para sujetar el cabello. Luego, se puede insertar el pañuelo en la base y trenzarlo junto a los mechones. Si se prefiere algo más descontracturado, también se puede armar primero la trenza y luego ir enhebrando la cinta por las uniones. Los pelitos sueltos no son un problema: aportan ese toque bohemio que equilibra la estructura.

No hace falta ser peluquera para sumarse a esta tendencia. Con un poco de práctica, un peine fino y algún pañuelo lindo que tengas en casa, podés replicar este estilo con facilidad. Lo importante es animarse a experimentar y buscar ese equilibrio entre precisión y frescura.

Ideal para días calurosos, salidas al aire libre o incluso para levantar un look básico, este peinado llegó para quedarse. Las portuguesas ya lo convirtieron en su sello de verano… ¿te vas a quedar afuera?



Fuente Clarin.com

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