
Cuando bajan las temperaturas, muchas personas creen que las flores entran en una pausa total. Sin embargo, eso no significa que haya que olvidarse de ellas. Al contrario: con algunos cuidados básicos, se puede lograr que sigan fuertes y listas para florecer con todo cuando llegue el calor.
En Argentina, donde las estaciones están bien marcadas, es clave adaptar los cuidados al clima. Si bien no crecen tanto como en primavera o verano, algunas especies incluso aprovechan esta temporada para lucirse. Por eso, vale la pena dedicarles atención especial.
Aunque parezca raro, hay flores que prefieren el invierno. Algunas de las que mejor se llevan con las bajas temperaturas son:
Estas especies pueden florecer sin problemas si están bien cuidadas. Así que si las tenés en tu jardín o en macetas, no te desesperes: no todo está perdido en invierno.
El mejor aliado para que tus flores sobrevivan al invierno es la luz del sol. En esta época, hay menos horas de luz y el sol no calienta tanto, pero igual es clave. Colocá tus macetas cerca de una ventana luminosa o en un rincón del balcón que reciba sol directo al menos un rato por día. Y no te olvides de girar las plantas de vez en cuando para que crezcan parejas.
Además, si están en el exterior, protegé las flores del frío extremo. Podés cubrirlas con una tela liviana o un plástico durante las noches heladas. Eso sí, no las pongas jamás pegadas a una estufa: el calor artificial puede dañarlas más que ayudarlas.
En invierno, las flores no necesitan tanta agua. De hecho, un exceso puede pudrir las raíces o hacer que se congelen si hay heladas. La recomendación es regarlas dos veces por semana o cuando veas que la tierra está seca. Y muy importante: evitá regar durante las heladas, porque el agua puede congelarse y dañar la planta.
Como en esta época hay menos sol y agua, las flores necesitan una ayudita extra. Acá entra en juego el uso de fertilizantes naturales, como compost o humus. No hace falta poner mucho: con una pequeña cantidad, cada 15 días, alcanza para darles un empujón nutritivo hasta que vuelva el calor.
El invierno también es un buen momento para hacer esquejes o gajos. Se trata de cortar una parte de una planta y usarla para generar una nueva. Si tenés alguna flor que te encanta, probá este método y regalá plantitas a tus amigos o familia. Es económico, ecológico y tiene mucho valor sentimental.