
En la base del Cerro Catedral se instaló el Knorr Truck, para ponerle calor al invierno con platos super ricos y calentitos. Después de una intensa jornada de ski y con nieve sobre las cabezas, nada mejor que una comida reconfortante en un espacio pensado para pasarla bien.
El Knorr Truck viene recorriendo el país y esta vez llegó a Bariloche, en plenas vacaciones de invierno. La gente lo agradeció y se acercó para degustar el menú, hecho con el toque mágico que le dan los caldos Knorr.
Adentro del Truck, los cocineros se lucieron preparando en en el momento un guiso con fideos que cautivó a todos. Afuera, distintos spots estaban preparados para que el público tuviera un momento de diversión antes o después de comer.
Hubo juegos, por ejemplo, una olla giratoria en la que había que embocar tres vegetales para poder llevarse distintos premios. También se podía usar una clásica máquina de las que atrapan peluches, para diversión de todos.
En otro punto, dos sillones ambientaban el paisaje, con una estufa en el medio, para poder disfrutar de la comida y relajarse al mismo tiempo. El público también podía retratarse en una aerosilla de Knorr desde la que se veía el cerro y todo su esplendor. Una foto para recordar.
Al probar el guiso, los visitantes se sentían reconfortados. Algunos comentaron que después de esquiar necesitaban algo así. Otros se relajaron con su plato en la mano y otros más decidieron seguir en modo vacaciones y armar muñecos de nieve cerca del Knorr Truck, para crear un paisaje bien de invierno.
El Knorr Truck empezó a circular por todo el país en mayo, con un locro en Buenos Aires que hizo que los primeros días de frío no se sintieran. Después llegaron las empanadas patrias del 25 y el recorrido empezó a tomar forma.
La idea era llevar adelante una cocina en vivo y al aire libre, con sabores naturales, productos frescos cortados en el momento. Preparaciones simples pero llenas de magia, para deslumbrar a cualquiera.
El experimento funcionó, con paradas en las que se vive siempre algo distinto, sorpresas que aparecen todo el tiempo, juegos y premios para pasarla bien, con una rica comida en la mano.
Kilómetro a kilómetro, el camión fue pasando por distintas provincias. Mendoza y Córdoba lo recibieron con mucha alegría. La ruta siguió por Rosario: en el Parque Nacional a la Bandera se prepararon fideos con estofado para todos los que quisieron ponerle onda al frío.
Río Negro es la quinta provincia en la que el camión mete magia. El proyecto es seguir recorriendo las rutas y llevar platos especiales a todo el país.