Pese a la creciente intervención sobre el dólar futuro para mantener a raya el tipo de cambio y bajar la inflación, el Gobierno aseguró que el dólar no está “pisado” y que las operaciones con contratos de futuros cuentan con el permiso del Fondo Monetario Internacional en el marco del programa con la Argentina, por el que la gestión de Javier Milei acordó un crédito de US$ 20.000 millones.

“Me han hecho muchas preguntas sobre una intervención que se dio en el mercado de futuros y era absolutamente puntual, relacionada con una distorsión que había en un contrato particular que distorsionaba los precios, y está acordado dentro de nuestro programa con el Fondo Monetario Internacional”, dijo el martes el viceministro de Economía, José Luis Daza.

El funcionario participó de un evento ante inversores organizado por el IAEF en Tucumán, donde dijo que el tipo de cambio es “flotante” y que no intervienen en el spot. “He escuchado que dicen ‘tienen el tipo de cambio pisado’, no hacemos nada, el tipo de cambio encuentra su nivel de acuerdo a la oferta y la demanda y tenemos reglas de intervención en el piso de la banda y en el techo”, agregó.

Dos meses y medio después de estrenar un dólar con flotación “libre” y salir en forma parcial del cepo, el Gobierno informó la venta de casi US$ 2.000 millones en el mercado de futuros al cierre de mayo. De esa manera, aumentó su posición vendida en dólares en US$ 1.500 millones respecto del mes previo y alcanzó el mayor nivel desde los US$ 2.567 millones en octubre de 2023.

Según el dato que informó este lunes el Banco Central, hubo ventas por US$ 409 millones en abril y US$ 1.946 millones el mes pasado, un monto que llamó la atención en el mercado, donde esperaban una menor cantidad de contratos. Mayo se convirtió así en el tercer mes consecutivo de intervención, tras la venta de US$ 375 millones en marzo.

“Es un incremento importante, denota que el equipo económico tiene como prioridad la desinflación y necesariamente en el mes siguiente a la salida del cepo. Era clave la estabilidad cambiaria para que llegue un buen dato de inflación (en spot se liquidaron más de US$ 3.000 millones de agrodólares en mayo)”, dijo el economista Amilcar Collante.

El mes pasado, la inflación bajó al 1,5% mensual, el menor nivel en cinco años. Para lograrlo, el Gobierno recurrió a un arsenal de medidas heterodoxas, como el ancla sobre las paritarias con una pauta salarial del 1%, el tope sobre las tarifas y precios regulados y, sobre todo, un dólar que el mes pasado subió en promedio 2,3% y cerró en $ 1.189.

En el programa, el Gobierno le había dicho al FMI que no esperaba intervenir sobre los futuros de dólar ni los mercados paralelos, a menos que hubiera condiciones desordenadas de mercado. Pero desde marzo comenzó a intervenir en los contratos, por primera vez desde octubre de 2023.

“El Gobierno está privilegiando la estabilidad cambiaria y la baja de la inflación en un contexto en el cual se está comprometiendo a no intervenir en el mercado spot. No te reduce las reservas, las posiciones se liquidan en pesos, pero si te sale mal emitís pesos“, dijo Pablo Guidotti, exsecretario de Hacienda y exviceministro de Economía en la gestión de Carlos Menem.

Cuando el Central vende contratos de futuros, se compromete a vender dólares en una fecha futura a un precio ya fijado hoy, pero sin entregar los dólares. Si el BCRA vende futuros a $1.370 para diciembre (como cotiza esa posición) y en ese momento el dólar sube a $ 1.400 en el mercado spot, la entidad debe pagarle al comprador la diferencia de $ 30 por dólar, con pesos.

En el mercado, creen que el equipo de Luis Caputo intervino en los futuros para llevar las expectativas de devaluación por debajo de la tasa de interés e incentivar a posicionarse en pesos. También habría servido para abaratar los futuros y ofrecerles a los inversores un seguro “barato” para comprar los bonos en pesos con suscripción en dólares. O bien, para acelerar la liquidación de los exportadores.

Economía levantó además controles para estimular el ingreso de capitales especulativos del exterior, y se endeudó para conseguir dólares de manera de acercarse a la meta de reservas con el FMI, ante la decisión del Banco Central de no comprar reservas en el mercado de cambios.

En lo que va de junio, el BCRA parece no haber incrementado su intervención en los futuros, pero en los últimos 7 días el dólar para fin de año aumentó un 3,5%, lo que refleja una mayor demanda de cobertura para después de las elecciones.

“El Gobierno, si bien quiere hacer una flotación libre, no es tan libre como parece. El hecho de que esté interviniendo ahí en los futuros marca que está un poco marcando la cancha y está dispuesto a poner lo que haga falta. De todas maneras, más allá de que es el mayor número de la gestión de Milei, todavía estamos en lugares razonables”, dijo Martín Polo, economista jefe de Cohen.



Fuente Clarin.com

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