El ex presidente español socialista Felipe González cada vez oculta menos su poca simpatía por el actual jefe del gobierno Pedro Sánchez, quien es también el líder del PSOE, el partido al que ambos pertenecen. La última confesión del ex presidente fue revelar que no votaría a Sánchez si se volviera a presentar como candidato a las elecciones generales. “No contarán con mi apoyo de ninguna manera”, dijo González en un programa de radio.
Sánchez atraviesa sus días más vidriosos desde que llegó a La Moncloa, en 2018: los indicios de corrupción de ex altos cargos del Partido Socialista lo están dejando sin aire aunque su actitud es no tirar la toalla. Es más: el martes, desde La Haya, donde participó en la cumbre de la OTAN, aseguró a los periodistas que lo acompañaban que volverá a ser candidato a presidente “si los españoles así lo deciden”.
Pero la antipatía de Felipe González hacia el modo de hacer política de Pedro Sánchez no es nueva, aunque sí se ha profundizado en las últimas semanas, cuando el informe de la Guardia Civil reveló la trama de cobro de coimas por adjudicación de obras públicas protagonizada por socialistas de peso dentro del partido.
González está furioso, además, con la última noticia sobre la polémica ley de amnistía que el gobierno de coalición de izquierdas que conduce Sánchez aprobó para amnistiar a los independentistas que intentaron la separación de Cataluña del resto de España en 2017.
La amnistía fue una de las promesas que Pedro Sánchez le hizo a los partidos catalanes -de derecha y de izquierda- a cambio de que apoyaran su reelección en 2023.
Media España se levantó en contra de una ley que una gran mayoría consideraba inconstitucional. El ex presidente Felipe González fue una de las voces más representativas dentro del propio socialismo que se oponían a la amnistía.
Este jueves, sin embargo, el Tribunal Constitucional avaló la constitucionalidad de la norma. Con seis jueces progresistas a favor y cuatro conservadores en contra, el tribunal resolvió que la finalidad de la ley es legítima por ser de interés público y que, por otra parte, la Constitución española no menciona la amnistía por lo cual, esa ausencia no debe ser interpretada necesariamente como prohibición.
Pedro Sánchez en una reunión del Consejo Europeo en Bruselas, Bélgica. Foto BloombergAnte esta resolución, el ex presidente estalló: “No contarán con mi apoyo, de ninguna manera, ninguno de los que haya participado en esta barrabasada contra las reglas de juego, contra el Estado de derecho”, dijo Felipe González sobre la amnistía de la que el presidente Sánchez se mostró contento este jueves.
“Es una magnífica noticia para España, para la convivencia”, dijo Sánchez desde Bruselas, donde participa en el Consejo Europeo, sobre el aval del Tribunal Constitucional a la ley de amnistía.
“Ya no tiene vida política”
Para el ex presidente González, el escándalo de las coimas es un acto de corrupción política. “Es evidente que no es un problema de partido -agregó-. El PSOE no adjudica contratos. Por tanto, es (un asunto de corrupción) del gobierno.”
Y no tuvo piedad sobre el futuro de Pedro Sánchez: “Ya no tiene vida política”, aseguró.
Felipe González, uno de los protagonistas de la Transición española, fue el tercer presidente de la democracia de España y quien más la gobernó: cuatro Legislaturas, entre 1982 y 1996.
Hace cuatro años que no se habla con Pedro Sánchez, según contó el mismo González.
“Tiene que convocarnos”, respondió el ex presidente a Clarín cuando hace unos días le preguntamos si Pedro Sánchez tiene que renunciar luego del escándalo de corrupción que enfanga a su partido.
“Yo no soy quien decide. Tiene que convocarnos”, insistió González.
¿Fraude en las primarias del 2014?
Entre los audios que el informe de la Guardia Civil desclasificó para que los españoles que quisieran los escucharan, hay uno en el que el ex secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, pide fraguar las elecciones primarias socialistas de 2014 en favor de Pedro Sánchez, quien salió vencedor.
En la grabación, Cerdán le pide a Koldo García, un ex policía, ex chofer y luego asesor involucrado en la trama corrupta, que agregue “dos papeletas” para Sánchez sin que nadie lo vea.
El actual jefe del gobierno le quitó importancia al episodio. “Gané esas elecciones con una diferencia de 16 mil votos”, subrayó.
Sánchez venció, por entonces, a Eduardo Madina, un socialista vasco que sufrió un atentado de ETA y que hoy vive alejado de la política.
Sobre el episodio de aquellas elecciones socialistas, Felipe González no se ahorró elegir: “Madina fue mi candidato -dijo el ex presidente-. Es más, lo sigue siendo en mi corazón y en mi cabeza”.