
En los meses fríos, el cuerpo pide descanso y calor. Y no hay mejor combinación que el agua termal rodeada de montañas verdes, aire puro y el silencio de la naturaleza. Para quienes buscan ese combo perfecto en las vacaciones de invierno, hay un destino que se destaca: la Villa Termal de Reyes, en el corazón de Jujuy.
A solo 15 minutos del centro de San Salvador, este rincón es ideal para reconectar con uno mismo, aliviar tensiones y disfrutar del paisaje. Las termas son un verdadero refugio durante todo el año, pero en invierno logran un encanto único: sumergirse en aguas a casi 40 grados mientras afuera puede caer nieve es una experiencia difícil de olvidar.
La Villa Termal de Reyes está ubicada sobre la Ruta Provincial 4, a solo 19 kilómetros de San Salvador de Jujuy. Se puede llegar fácilmente en auto o incluso en colectivo (línea 38 de la empresa Santa Ana). Al llegar, el visitante se encuentra con un paisaje de sierras bajas, verde intenso, aire fresco y una paz que se siente apenas uno baja del vehículo.
Además de sus piletas termales, el lugar es ideal para:
El gran protagonista es, sin dudas, el agua termal. Con temperaturas que oscilan entre los 35 y 40 grados, estas aguas tienen propiedades terapéuticas comprobadas: estimulan el metabolismo, mejoran la circulación, tienen efectos antiinflamatorios y son aptas para tratamientos dermatológicos. También resultan beneficiosas para afecciones reumáticas crónicas, lesiones traumáticas y dolores musculares.
La pileta termal está abierta todos los días, de 10 a 19 horas. La entrada general cuesta 5.500 pesos (los menores de 3 años no abonan) y no se necesita reserva previa. Eso sí: está prohibido ingresar con bebidas alcohólicas y las mascotas no están permitidas.
Quienes buscan quedarse varios días pueden hospedarse en las cabañas de campo, completamente equipadas. Las hay para 6 u 8 personas, con cocina, lavadero, comedor, baños amplios y asadores. Incluso, algunas cuentan con duchas de agua termal dentro de la cabaña. La pileta está habilitada hasta las 22 horas para los alojados.
Si bien las termas están abiertas todo el año, muchos coinciden en que los meses de septiembre a noviembre ofrecen el clima más agradable, con días soleados y temperaturas ideales para las actividades al aire libre. Pero el invierno tiene su encanto especial: la posibilidad de sumergirse en agua caliente mientras cae la nieve es algo que convierte a Villa Termal de Reyes en un destino distinto.
Aunque el baño termal es beneficioso para la mayoría de las personas, se aconseja consultar previamente al médico, sobre todo si se tienen enfermedades crónicas o problemas de salud activos. No es un destino exclusivo para adultos: las familias con niños también disfrutan de sus aguas, siempre acompañados de un adulto responsable.