
Cualquiera que haya visto telenovelas de Polka o Cris Morena, lo conoce. Casi se podría decir que todas las escenas que impliquen algún personaje vestido de policía en programas televisivos de los 90 tienen que ver con Guillermo Gómez. Pero hay un detalle: él no era un solo personaje sino un policía de verdad que, al mismo tiempo, trabajaba como actor.
“Empecé como policía de joven y estuve 23 años”, empieza a contar el protagonista de esta historia que vivió varios años en Avellaneda y ahora se mudó a Canning para estar cerca de su hijo y su nieta. “Estuve en la parte de investigación de homicidios y en el último tramo de mi carrera empecé a hacer custodias internacionales y eso me fue llevando al mundo de la televisión”, relata.
Cuidó las espaldas a estrellas del momento de la talla de Julio Iglesias, Luis Miguel y Xuxa. Con Luismi le tocó una anécdota insólita: en pleno éxito de Cuando Calienta el Sol, las fanáticas no dejaban al cantante mexicano salir del aeropuerto, por lo que debieron idear un engaño en el que Gómez fue una pieza clave. Al policía le pusieron una campera amarilla, un gorro y lo hicieron pasar por el astro. Gómez corrió, disfrazado, dejando que una horda de fans lo persiguiera, mientras el verdadero Luis Miguel salía de incógnito rumbo al hotel Sheraton.
De esas, Guillemo Gómez tiene mil historia. Pero el punto clave para empezar a ser actor fue cuando se convirtió en custodio de Xuxa y comenzó a caminar los pasillos de Telefé: “Empezaba la etapa de Amigos son los Amigos, Grande Pa, Mi Cuñado… me ofrecen hacer de policía en una escena de la tira de Carlín Calvo y Pablo Rago y ahí quedé. Estuve en todas”.
Por varios años, combinó los dos trabajos: cuando no estaba investigando crímenes reales para la Policía Federal, se volvía a calzar al uniforme pero para hacer algún allanamiento televisivo o llevarse detenido a un actor. “Yo ya estaba pensando en mi retiro de las fuerzas y sacaba cuentas y me convenía seguir actuando. En ese momento los bolos se pagaban muy bien y había muchísimos programas que podían tener 40 puntos de rating”, recuerda de esos años locos de la TV argentina. Así, en 1995, colgó la gorra en la vida real, pero siguió siendo el policía al que llamaban todos los productores de la tele.
De a poco se fue ganando un lugar. “Ellos se apoyaban en mí para hacer las escenas. Les decía cómo va el uniforme, de qué forma habla un policía, cómo se hacen los operativos. Eran consejos que ayudaban a que las escenas fueran más realistas. Además, cada vez que yo intervenía había revuelo porque era algún momento de máxima tensión de la novela. Fueron años excelentes”, rememora.
Afirma que no conoce otro caso en el mundo de un actor que además haya sido policía. Sí hay intérpretes que también son abogados, arquitectos u otras profesiones, pero de policías no tiene referencias. Y aclara que, mientras hizo los dos oficios a la par, nunca tuvo problemas con sus superiores en la comisaría: “Era una buena forma de blanquear un poco la fama de la mala policía. Era una imagen positiva. Nunca me hicieron problemas y siempre pedí permiso, obviamente“.
Con el correr de los años, Guillermo fue acumulando créditos y más créditos, pero nunca pudo sacar la cuenta exacta de los programas en los que participó. De memoria, enumera casi toda la grilla hasta la primera década de los años 2000: estuvo en Poliladron, Campeones, Valientes, Malparidas, Padre Coraje, Guapas, Por Amor a Vos, Sos mi Vida, El sodero de mi vida, Simuladores, Montecristo, Resistiré, Graduados.
Así, también vio crecer a estrellas que empezaron desde chicas. “Estuve con Lali Espósito en Rincón de Luz y siempre cuento que ella hacía la broma de robarme la gorra y salir corriendo para que la persiguiera. Ahora la veo llenar estadios y es una locura”. También vio el crecimiento de Benjamín Rojas, Benjamín Amadeo y Marcela Kloosterboer y otras celebridades que empezaron de muy chicas.
Un dato que termina de sintetizar las dos partes de la vida de Guillermo Gómez es que participó en la detención del clan Puccio el 23 de agosto de 1985 y muchos años después interpretó a un policía en la serie Historia de un Clan, que recrea esos eventos de la crónica policial en clave de ficción.
Pero los tiempos fueron cambiando y la industria también. Hace poco, Guillermo pudo hacer un papel en El Encargado, la exitosa serie protagonizada por Francella, un viejo conocido de sus años como policía de TV. Le preguntó de qué manera podía sumarse a las producciones de streaming, pero el protagonista de Casados con Hijos le aclaró que el manejo de las productoras actuales es diferente. Hay castings, empresas internacionales, y el boca en boca que funcionaba hasta hace algunos años en la ficción se terminó con la pandemia. En la TV actual no hay espacio para las ficciones nacionales, por lo que Guillermo espera que otra vez se abra la oportunidad de volver al ruedo.
Sus fotos y recuerdos dan cuenta de una vida increíble, en la que pudo codearse con estrellas nacionales e internacionales y hasta sentarse a comer con Mirtha Legrand. Y quiere revancha.