A días del anuncio del alto al fuego entre Israel e Irán, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avanza en un nuevo frente interno que se abrió precisamente durante la guerra, y nada menos que con los servicios de inteligencia de su país.

Trump analiza recortar personal en la cúpula de la comunidad de inteligencia de su país, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional (ODNI, por sus siglas en inglés), que funciona como asesor principal del presidente y supervisa el programa nacional de inteligencia, entre otras cosas.

Según le dijeron dos personas familiarizadas con el asunto a Bloomberg, Trump ya había analizado desmantelar la ODNI tiempo atrás, pero recientemente volvió a plantear la idea.

Esto sucede en medio de una pelea abierta entre Trump y distintos sectores de la inteligencia estadounidense. Hace unas semanas, el presidente desautorizó públicamente a la directora nacional de inteligencia, Tulsi Gabbard, que meses antes había dicho que Irán no estaba construyendo la bomba atómica.

La tensión escaló cuando trascendió en medios como CNN y The New York Times un informe inicial de la Agencia de Inteligencia de Defensa del Pentágono, que afirmaba que el ataque estadounidense a Irán probablemente no había dañado elementos claves del programa nuclear del país, incluidas la centrifugadoras, al mismo tiempo que Trump decía que las instalaciones habían sido “total y completamente destruidas”.

Las conclusiones del informe coinciden con las imágenes de satélite de fuentes abiertas que muestran nuevos cráteres, posibles entradas de túneles derrumbados y agujeros en la cima de una cordillera, pero no había pruebas concluyentes de que el ataque haya dañado las instalaciones subterráneas más protegidas.

Trump desacreditó el informe, diciendo que era “muy poco concluyente”.

Ahora, Trump vuelve a reflotar la idea de achicar la ODNI, al tiempo que busca marginar a su directora, Gabbard, en favor del jefe de la CIA, John Ratcliffe, indicó Bloomberg.

La Casa Blanca lo negó. “El presidente Trump confía plenamente en todo su excepcional equipo de seguridad nacional”, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Steven Cheung. “La DNI [Directora de Inteligencia Nacional] Gabbard es un miembro importante del equipo del presidente y su trabajo sigue sirviéndole bien a él y a este país”, le dijo al mismo medio.

Sin embargo, esta semana Gabbard no participó de una reunión informativa de inteligencia con legisladores donde fueron informados sobre los ataques de Estados Unidos a Irán.

Este viernes, además, el senador Tom Cotton (republicano que lidera la Comisión de Inteligencia) presentó un proyecto para reducir el personal de la ODNI a 650 empleados, es decir, un tercio de los 2000 que se estima tiene ahora.

De hecho Gabbard ya redujo el personal de la ODNI un 25%, y hay un debate con el Congreso para ampliar los recortes.

Sin embargo, la mayoría de las salidas -que se hicieron con acuerdos- están vinculadas a las iniciativas del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DoGE) que dirigió Elon Musk. Parte sería personal de ODNI y otra parte sería personal que volvió a sus agencias originales, según Bloomberg.



Fuente Clarin.com

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