Los empleados de seguridad privada cumplen una función importante al desempeñar tareas como el control de accesos, vigilancia preventiva y respuesta ante situaciones de riesgo. ¿Cuánto gana en agosto de 2025?

Su labor da tranquilidad a quienes los tienen cerca, ya que no solo disuaden posibles amenazas, sino también tienen por objetivo reaccionar de manera rápida y eficiente frente a emergencias, garantizando la seguridad de quienes están bajo su resguardo.

La principal diferencia con las fuerzas oficiales radica en su alcance y autoridad, ya que mientras la Policía o Gendarmería son organismos estatales con facultades para actuar en situaciones de orden público e investigar delitos, los agentes de seguridad privada operan en un ámbito más limitado, enfocados en la protección de bienes y personas dentro de espacios específicos.

Para celebración de estos trabajadores, la Unión Personal de Seguridad de la República Argentina (UPSRA) anunció un acuerdo con la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (CAESI) por aumentos en los sueldos y escalas en el tramo de julio a septiembre de este año.

El acuerdo paritario fue firmado por el secretario general de la UPSRA, Ángel Alberto García, y otros apoderados legales del sindicato, junto a representantes de las empresas agrupadas el pasado 24 de junio. En este se estableció incrementos por debajo del 1% mensual, tal como quería el Gobierno.

Las escalas tuvieron un incremento del 1% en julio, 0.9% en agosto y tendrá de 0.8% en septiembre, aplicados al salario básico. A partir de julio, se incorporará al salario básico un adicional remunerativo de $26.280 acordado en febrero de 2025.

También pactaron una suma no remunerativa extraordinaria para julio y agosto, que se integrará al salario básico en septiembre. Y según se anunció, ambas partes se reunirían en agosto para negociar el último trimestre del año.

Para ingresar al rubro, los empleados deben cumplir con distintos requisitos, que dependen de la provincia. En Buenos Aires, por ejemplo, la Ley 12.297 establece que los aspirantes deben tener más de 21 años, no registrar antecedentes penales, aprobar un examen psicofísico y completar una capacitación específica.

La formación es obligatoria y existen varias instituciones habilitadas, tanto públicas como privadas, para brindar cursos con salida laboral inmediata. La Universidad Champagnat, en Mendoza, es una de las casas de estudios que incorporó programas en seguridad privada, gestión de riesgos y vigilancia electrónica.

La demanda de personal sigue creciendo, en parte por el aumento de servicios contratados por empresas, consorcios, bancos y organismos públicos. También se abren nuevos debates, como el uso de armas no letales, la regulación de la jornada extendida y la incorporación de mujeres al sector, históricamente masculinizado.



Fuente Clarin.com

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