
Para Ricardo Darín, la docena de empanadas cuesta $ 48.000. Para Luis Caputo, se consigue a $ 16.000. Los ejemplos ilustran la realidad que vive el consumo hoy, que los especialistas definen como dual, donde los valores de referencia están atados, en buena medida, a la economía del metro cuadrado: el poder adquisitivo de un barrio.
Así es que se registran diferencias que van de $ 4.200 a $ 1.140 la unidad, en las que inciden también cuestiones típicas como la calidad de la materia primera, el relleno, el tamaño y el nombre de la marca.
Pero más allá de las diferencias en las referencias que dieron el actor y el ministro –el primero aludió a una famosa cadena que vende sabores premium a $ 4.000 la unidad y el segundo hizo mención de valores más económicos en comercios de barrio, con la unidad a $ 1.300–, el cruce reavivó una situación que se mantiene pese a la baja de la inflación: la dispersión de precios en un producto incluso en un mismo barrio.
🥩 Precios de Empanadas
$4200 – Mi Gusto
$3600 – La Guitarrita
$2800 – Rincón Norteño
$2500 – Kentucky
$2350 – El Noble
$2000 – La Payada
$1900 – Morita
$1900 – Tienda de Empanadas
$1400 – Kiosko de Empanadas
$1350 – Sólo Empanadas
$1350 – Costumbres Argentinas
$1140 -…— Argentina Potencia (@argypotencia) May 5, 2025
Por caso, una comparación en el sitio oficial Precios Claros evidencia un 20% de diferencia en el mismo pack de 320 gramos de cuatro empanadas congeladas de la marca El Noble. La plataforma toma la base de datos del Sistema Electrónico de Publicidad de Precios Argentinos (SEPA), compuesta por información diaria de precios por punto de venta, suministrada por grandes comercios
La dispersión curre en un radio de un kilómetro en cuatro supermercados del barrio de Palermo, con una variación de 18,7%, una diferencia de $ 1.610 entre la cadena que vende el paquete más económico (a $ 6.990) y la que lo ofrece al valor más alto ($ 8.600). En el medio, están otras dos con $ 7.200 y $ 7.569.
Las diferencias se ven también en otros productos básicos de almacén, como harina, azúcar, yerba, aceite de girasol y arroz, que varían entre un 13% y un 34% entre distintos canales de venta, como supermercados, hipermercados, mayoristas, chinos y tiendas de descuentos, según un relevamiento de Naranja X.
Por ejemplo, el kilo de azúcar cuesta $ 1.119,88 en un mayorista, pero llega a $ 1.500 en un súper oriental. La yerba muestra una diferencia aún mayor: $ 4.031,88 versus $ 5.400.
Según los especialistas, los motivos se deben a las distintas estrategias comerciales que aplican los comercios para ganar mercado, además de los costos fijos que pueden variar entre distintas superficies. Así, la venta de un producto que para un súper es estratégica puede no ser tan prioritaria para otro.
“Tiene que ver con el posicionamiento de cada cadena en precios. En nuestra comparación de una canasta comparable, con más de 1.000 productos, hay cadenas que están en promedio un 10% más caras que otras”, analizó Osvaldo del Río, director de Scentia.