
La presencia del nuevo Ford Everest en las acciones promocionales que se hicieron en la Costa fueron una de las grandes atracciones del verano para los fanáticos de los autos.
Construido sobre la plataforma que lleva la pickup Ranger, este 4×4 llega con un tamaño superior al de sus competidores, una estructura robusta, un alto nivel de equipamiento y una mecánica naftera, una característica que por muchos años no estaba disponible en esa categoría. En Clarín ya lo pudimos probar.
El segmento de 4×4 derivados de pickups viene siendo dominado desde hace años por el Toyota SW4, de fabricación nacional. Y la única otra opción que ha estado por momentos disponibles es el Chevrolet Trailblazer, hecha en Brasil. Ambos modelos solo se ofrecen con motores turbodiesel.
Por eso la apuesta de Ford llama la atención, ya que trae con el nuevo modelo un propulsor que también se ofrece con el deportivo Mustang en otros mercados: un naftero de 2.3 litros turbo capaz de entregar hasta 300 caballos de fuerza.
Su mecánica se completa con una caja automática de 10 velocidades y un sistema de doble tracción conectable con caja reductora.
Fabricado en Tailandia, el Ford Everest es una novedad en nuestro mercado pero la realidad indica que se trata de un modelo que ya existía con la generación pasada de la Ranger.
Su parecido en la trompa con la de la pickup de producción nacional es incuestionable: solo hay pocos elementos que no se repiten y el concepto de diseño se mantiene inalterable.
Con una distancia entre ejes de 2.900 mm y un ancho de 1.923 mm, los casi 5 metros que mide de largo parecen menos gracias a sus buenas proporciones. De todos modos, es el más grande de la categoría.
Por dentro la similitud con Ranger también es innegable, aunque hay algunas diferencias a favor de la pickup nacional. El tablero de instrumentos, por ejemplo, es más chico y menos completo en Everest, al menos en la única versión que llega al país (Titanium) y comparada con la Limited+, tope de gama de la camioneta hecha en Pacheco.
Las terminaciones son muy buenas como así también los materiales. Pero la diferencia también la hace con el techo panorámico corredizo, algo que no tienen sus rivales, y las salidas del aire acondicionado en las tres filas de asientos.
También está un escalón (o dos) por encima en la modularidad interior y la facilidad para configurar los asientos. La segunda fila está dividida en 2/3-1/3 y puede moverse en forma longitudinal o reclinar o abatir por completo los respaldos. La tercera fila son dos butacas individuales que se despliegan o pliegan de manera eléctrica, haciendo muy fácil la configuración.
Pero la diferencia más notoria respecto de la competencia la hace con su motor naftero turbo, de 4 cilindros y 2.3 litros de cilindrada, que entrega 300 CV y y 446 Nm de torque. Gracias a la inyección y la asistencia del turbo, el 80% de esa fuerza ya está disponible a las 2.000 rpm. Se combina con la caja automática de 10 marchas.
El sistema de tracción tiene 2H (tracción simple trasera), 4H (reparto 50-50 entre ambos ejes) y 4L (multiplica la fuerza gracias a la caja de transferencia. Pero no lleva la opción de tracción integral con acople y reparto automático, algo que sí está disponible en Ranger y que le quedaría muy bien a este Everest por sus cualidades ruteras.
En materia de seguridad viene con 6 airbags y un paquete de sistemas de asistencia a la conducción que incluye freno autónomo de emergencia, radar de punto ciego y alerta de tráfico cruzado, entre otros.
Luego de varios meses de promocionar el modelo, Ford Argentina finalmente anunció el precio de la única versión que ofrecerá en el mercado local: se ofrecerá a $ 79.800.000.
Este valor es superior a los de SW4, que van desde los $ 71.188.000 hasta los $ 75.101.000, y que Trailblazer, que se ofrece en una única versión a $ 65.218.900. Desde la marca del óvalo subrayaron que el valor de venta anunciado para Everest se mantendrá incluso por todo el mes de junio.
Estará disponible en cuatro colores (blanco, plata, gris y negro) y saldrá con una garantía de 5 años o 150 mil kilómetros.