Estados Unidos se prepara para un nuevo ajuste de hora. El cambio marcará el fin del horario de verano, una práctica que modifica la rutina de millones de personas dos veces al año a lo largo de todo el país.

Desde hace décadas, este sistema se implementa con el objetivo de aprovechar mejor la luz solar en los meses cálidos. Sin embargo, su vigencia genera cada vez más cuestionamientos y propuestas para eliminarlo.

Mientras algunos estados ya lo abandonaron, otros buscan hacerlo permanente. El calendario de 2025 contempla una de las fechas más tempranas de transición en los últimos años.

El domingo 2 de noviembre de 2025, a las 2:00 de la madrugada, Estados Unidos pondrá fin al horario de verano. Los relojes deberán atrasarse una hora, marcando el regreso al horario estándar en casi todo el país, según datos de TimeAndDate. Esto significa que cuando el reloj marque las 2:00 a.m., volverá automáticamente a la 1:00 a.m.

El horario de verano había comenzado el 9 de marzo de este año, cuando se adelantaron los relojes una hora para extender la luz al atardecer. El cambio de noviembre provocará lo contrario: más luz por la mañana y menos durante la tarde.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Normas y Tecnología (NIST, por sus siglas en inglés), este sistema “tiene el efecto de crear más horas de sol en la tarde durante los meses en los que el clima es más cálido”, lo que beneficia a sectores como el turismo y el comercio. Sin embargo, hay diferencias según el estado.

¿Cuáles estados de EE. UU. aplican el cambio horario y cuáles no?

De los 51 estados y distritos federales, 49 adoptan el cambio estacional de horario y realizarán el ajuste en noviembre. Solo dos no lo aplican, y uno lo toma parcialmente.

Aplican el cambio de hora (del 9 de marzo al 2 de noviembre):

No aplicaron el horario de verano:

  • Hawái.
  • Arizona (excepto la región noreste, donde vive la Nación Navajo, que sí lo adopta).

El cambio de hora divide opiniones en Estados Unidos y volvió al centro del debate en 2025 con una nueva presentación de la “Ley de Protección del Sol”, que propone eliminar los ajustes bianuales y mantener fijo el horario de verano durante todo el año.

El senador demócrata Ed Markey, del estado de Massachusetts, fue el impulsor del proyecto. En octubre del año pasado, afirmó: “Este ritual de atrasar y adelantar los relojes ya ha durado suficiente. No es solo una molestia: cambiar la hora tiene un impacto real en nuestra economía, nuestra salud y nuestra felicidad”.

El presidente Donald Trump también se ha manifestado en contra del sistema. En su cuenta de X (antes Twitter) opinó que el sistema es “inconveniente y muy costoso para nuestra nación”.

A nivel social, una encuesta de Gallup publicada en marzo de este año indicó que el 54 % de los estadounidenses está a favor de eliminar la práctica. El 48% prefiere el horario estándar todo el año y solo un 24 % optaría por mantener el horario de verano permanente.



Fuente Clarin.com

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