
Las intensas lluvias en la alta montaña desencadenaron este domingo un gran alud de barro, que obligó a interrumpir el tránsito en el Paso Internacional Cristo Redentor, el principal corredor que conecta Argentina y Chile a través de la Ruta Nacional 7, en Mendoza.
El desprendimiento de barro se produjo entre la zona de Polvaredas y Picheuta, en Luján de Cuyo. Vialidad Nacional, Gendarmería y la Policía de Mendoza trabajaron en la zona y decidieron cortar el tránsito como medida preventiva. Pero el fenómeno climático también afectó el lado chileno, que hizo el cruce intransitable.
El hecho dejó varados a más de 500 vehículos. Unos 300 estuvieron detenidos en Punta de Vacas y 200 en Uspallata, en dirección a Chile. Otros habrían quedado demorados en Potrerillos y el cruce de la ruta 40 y 7 en Luján. Además, la demora en la reapertura generó una intensificación en el tránsito.
Las autoridades esperaban poder habilitar la circulación este lunes a la mañana, pero debido a que continuaba cayendo material de arrastre, tuvieron que demorar la apertura del tránsito. El paso se habilitaría este martes por la mañana, cuando se garantice la seguridad vial en la zona afectada.
A mediados de enero otro alud había provocado que una mujer viviera un tenso episodio en el que desbarrancó con su camioneta cuando circulaba por la ruta 7.
Claudia Rodríguez, la docente jubilada que se había tirado a la banquina para evitar el choque con un micro había expresado: “Gracias a Dios puedo contar esta historia”. En aquel episodio, la mujer que reside en Uspallata se dirigía a su hogar durante una fuerte tormenta.