La alimentación no se reduce a reducir el hambre, sino que se trata del proceso por el cual obtenemos los nutrientes necesarios para su supervivencia y desarrollo. Y el aparato digestivo cumple una función clave, ya que en el camino los diferentes órganos que componen el tubo, esófago, estómago e intestinos delgado y grueso van cumpliendo diferentes funciones.

La digestión incluye el soporte del sistema inmunológico, afirma Eunice Ramírez, licenciada en nutrición por la Universidad Lamar de Guadalajara y colaboradora de La Guía de las Vitaminas.

También de procesar los alimentos, transporta el valor nutricional a las células, drena las sustancias tóxicas que se absorbieron a través de la respiración y la piel y elimina los desechos producidos por las funciones metabólicas.

Pero si hablamos del colon o intestino grueso, habitan bacterias beneficiosas que ayudan a la digestión y al sistema inmune. Responsables de atacar a los gérmenes invasores y producen bioquímicos esenciales, como vitamina B y lactoferrina.

La desintoxicación del tracto intestinal ayuda a eliminar la materia fecal y los metales pesados acumulados, fortalece el músculo del colon y ayuda a retraer las hemorroides.

También a tratar daños como los divertículos, pólipos y otras neoplasias, además de reponer el cultivo de bacterias positivas.

La licenciada en Nutrición Eunice Ramírez lanza: “La salud arranca en el colon”. Y es conocido el refrán “somos lo que comemos”. Si el colon se obstruye, todas sus funciones se alteran; por eso se recomienda mantenerlo desintoxicado.

Una forma de hacerlo, de manera natural, es mediante una dieta equilibrada que incluya frutas y verduras ricas en fibra y una hidratación a base de batidos o jugos nutritivos.

En esta lista de vegetales la zanahoria cruda ocupa un lugar de prioridad, por su fibra, que ofrece también a la lechuga, espinaca, acelga, calabaza, espárragos, brócoli, kiwi, piña, pera, lentejas, frijoles, garbanzos, avena y cereales integrales, frutos secos y semillas.

Hay que consumir poca carne roja, poca azúcar y en lo posible eliminar los alimentos procesados (industrializados). El sitio Mejor con Salud destaca el valor de la zanahoria en ese conjunto por su alto aporte de fibras y antioxidantes, como el betacaroteno.

Otro beneficio de la zanahoria cruda es que promueve la eliminación de toxinas estimulando el movimiento intestinal como laxante suave y natural. Y aseguran que beber jugo de zanahoria con regularidad podría proteger de un posible cáncer de colon.

El jugo de zanahoria se puede tomar en ayunas para aprovechar sus beneficios, como ayudar a la limpieza del colon y mejorar la digestión. No hay un horario específico, pero consumirlo en ayunas permite una mejor absorción de sus nutrientes. Algunos recomiendan tomarlo 30 minutos antes de las comidas o como parte de un desayuno nutritivo.

De todas formas, siempre es importante consultar a un médico o nutricionista antes de tomar una decisión vinculada a la alimentación y la salud, para que brinde el mejor consejo profesional.

La receta para preparar el jugo de zanahoria no requiere de mucho misterio, de hecho se puede seguir la siguiente receta para prepararlo y aprovechar al máximo sus propiedades.



Fuente Clarin.com

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