Después de décadas de trabajo, muchos esperan con ilusión el momento de jubilarse. En general, los hombres acceden al beneficio a los 65 años y las mujeres a los 60, siempre que hayan completado los 30 años de aportes. Pero ¿qué sucede cuando no todos quieren ponerle fin a su vida laboral y dar inicio a una nueva etapa?
Hay quienes se sienten en plenitud, disfrutan de lo que hacen o simplemente necesitan seguir generando ingresos. Y ahí empiezan las dudas: ¿se puede seguir trabajando después de tramitar la jubilación? ¿Qué pasa si me obligan a jubilarme antes de estar listo? ¿Pierdo beneficios si me anticipo o si me resisto?
En esta nota, te contamos qué dice la ley, cuáles son tus derechos y qué decisiones podés tomar para que ese momento, tan esperado o temido, no se convierta en una injusticia ni en un problema económico.
Jubilarse: ¿cuáles son las ventajas y las desventajas?
Es bien sabido que al jubilarse, una persona gana tiempo libre para descansar y disfrutar de actividades recreativas, además de comenzar a recibir un ingreso mensual sin necesidad de seguir trabajando. También puede ser una oportunidad para reconectarse con la vida familiar y dejar atrás el estrés de las rutinas laborales, los horarios y las metas exigentes del mundo del trabajo.
Muchos empleados que cumplen con la edad jubilatoria prefieren seguir trabajando. Foto: ShutterstockSin embargo, también es cierto que los ingresos serán mucho menores. Por lo tanto, si no se cuenta con un ahorro importante y el retiro dependerá solo de la pensión pública es muy probable que la calidad de vida baje tras la jubilación.
Por otro lado, si el entorno social gira en torno al ámbito laboral, dejar de trabajar puede significar alejarse del vínculo diario con colegas y compañeros.
Para quienes se volcaron intensamente al trabajo y mantuvieron una agenda exigente, la jubilación representa el desafío de aprender a disfrutar del tiempo libre, algo que no todos logran con facilidad.
En este sentido, retrasar el retiro en algunas profesiones, siempre y cuando la salud y la economía personal y familiar lo permita, puede ser una buena decisión.
También es importante tener en cuenta que, cuando un empleado decide jubilarse pero continuar trabajando -y el empleador acepta mantenerlo en su puesto-, la antigüedad se reinicia desde cero, sin importar los años previos de servicio en la empresa.
En tanto, cuando la empresa quiera prescindir de su servicio, le corresponderá una indemnización desde la fecha de jubilación, y no antes.
Por otra parte, al hacerse efectiva la jubilación, la cobertura de salud pasa a depender de PAMI o de la obra social correspondiente a la actividad realizada. Si bien el empleador podría optar por mantener una cobertura médica superior para el trabajador ya retirado, no está legalmente obligado a hacerlo.
Después de años de trabajo, muchos ansían el momento de jubilarse. Foto: ShutterstockTengo la edad pero no quiero jubilarme: ¿es obligatorio hacerlo?
Sabiendo que se pierden ciertos beneficios al hacer efectiva la jubilación, muchos empleados que se encuentran activos y pueden continuar en sus puestos optan por no tramitar el retiro. En este caso, la empresa podría llegar a intimarlos para que lo hicieran.
Sin embargo según sostuvo la abogada previsionalista Silvia Arce a Clarín, las intimaciones a jubilarse de empresas a empleados en nuestro país están reguladas por el Artículo 252 de la Ley de Contrato (LCT).
Ante una intimación para jubilarse, quienes ya cumplieron la edad mínima de retiro deben hacerse algunas preguntas clave antes de tomar cualquier decisión:
. ¿Me conviene iniciar el trámite previsional o esperar un poco más?
Esto no es solo una cuestión de voluntad personal, sino también de impacto económico. Por ejemplo, si al momento de cumplir la edad mínima no se tienen los 30 años de aportes completos, iniciar la jubilación sin revisar otras opciones puede derivar en un haber más bajo del esperado.
Incluso en los casos en que sí se cumplan los requisitos, es importante evaluar cuál sería el monto estimado de la jubilación y si conviene seguir trabajando un tiempo más para mejorar ese promedio.
. ¿Ya alcancé la edad máxima legal para continuar trabajando?
“El empleador no puede obligar al empleado a jubilarse, solo puede intimarlo a que inicie los trámites”, destacó Arce. Por su parte, el trabajador tiene la libertad de decidir si se jubila hasta los 70 años, tanto en el caso de hombres como mujeres, salvo que trabaje en el Estado, en ese caso sería a los 65. Desde la intimación y la entrega de certificación de servicios, tiene un año para jubilarse.
Según esta norma, cuando un trabajador cumple con los requisitos necesarios para jubilarse y alcanza la edad de 70 años, el empleador tiene la facultad de intimarlo e iniciar los trámites correspondientes. “Además el empleador debe proporcionar al trabajador los certificados de servicio y remuneraciones necesarios para su solicitud de jubilación”, indicó la especialista.
. ¿Tengo los 30 años de aportes para acceder a la jubilación?
Si aún no se tienen los aportes necesarios, el empleador no puede obligarlos a retirarse: debe permitir que continúen trabajando para completar los años o, en su defecto, despedirlos y pagar la indemnización correspondiente.
En resumen, no se trata solo de una cuestión de edad, sino de una decisión que puede afectar directamente la economía personal en el largo plazo. Por eso, el asesoramiento previo y una mirada estratégica sobre cuándo y cómo iniciar el trámite son fundamentales.