
Con la llegada del invierno y la reciente ola de frío polar que azotan a gran parte del país, mantenerse abrigado no solo es una cuestión de confort, sino también de salud. Las bajas temperaturas aumentan el riesgo de enfermedades respiratorias y debilitan el sistema inmunológico, por lo que elegir correctamente las prendas y tejidos adecuados puede marcar la diferencia.
En este contexto, la lana vuelve a posicionarse como uno de los materiales más eficaces para combatir el frío. Clásica, versátil y siempre vigente en el mundo de la moda, este tejido natural no solo abriga, sino que también permite una buena regulación térmica, lo que la convierte en una opción ideal para los días más crudos del invierno.
Pero, hace varias décadas que se han creado telas sintéticas que son muy eficientes y mantienen una temperatura ideal para el organismo.
Camisetas térmicas, suéteres de lana, camperas rompevientos, abrigos y chalecos acolchados, sobretodos para ellos y tapados de paño para ellas, además de bufandas, guantes y gorros tejidos, integran el listado de prendas infaltables para enfrentar las bajas temperaturas del invierno. Cada una cumple un rol clave a la hora de conservar el calor corporal y protegerse del viento, la humedad y el frío extremo.
Claro que, dentro de casa, se imponen los pijamas de manga larga – últimamente algunas marcas los hacen de una tela que se llama lanilla – y las polainas tejidas. Las mantitas de polar para tener en el sillón a la hora de mirar una película son una buena estrategia para no tener la calefacción a todo lo que da y los acolchados de pluma sintética son súper abrigados.
¿Cuáles son los tejidos más efectivos a la hora de abrigarse?
Lana. Es un gran aislante, absorbe la humedad, es resistente, elástica y cómoda de llevar. Es cierto que a mucha gente le “pica” e incluso puede provocar algún tipo de alergia. Siempre es mejor no ponerla directamente sobre la piel, sino sobre una camiseta o remera de algodón.
Hoy en día, es muy difícil encontrar marcas que tengan lanas al 100%. En general, se combina con algodón o poliéster.
Paño. Es una tela ligera, aislante y suave. Se usa mucho para hacer abrigos y chaquetas. Puede ser sintético, con productos como el poliéster, o naturales como la lana, o una combinación de ambos.
Franela. Está hecha de algodón, de lana, de poliéster o de una mezcla de ellas. Es muy suave y es ideal para las personas alérgicas a la lana. Se usa mucho para camisas de invierno, para forros de tapados, para pijamas. Los más friolentos, suelen comprar algunas sábanas que se hacen de franela.
Nylon y Poliéster. Estos tejidos sintéticos se utilizan para prendas como las camisetas térmicas. También, las remeras que usan los deportistas – o cualquier persona que entrene, haga running o ciclismo al aire libre – son de estos materiales porque logran que el cuerpo absorba la humedad y no pierda calor.
Polar. Se hizo muy popular hace unos años porque no da ningún tipo de alergia y es muy suave al contacto de la piel. Es muy común tener mantitas de polar en la cama o en el sillón. También, hay buzos muy abrigados de este material y ropa para bebés que suelen tener más alergia a la lana. Un extra: se seca muy rápido luego de lavarlo.
Para los días de lluvia o de nieve, es decir, días en los que no solo hace mucho frío sino que además puede correrse el riesgo de terminar empapado, se recomiendan algunos tejidos impermeables y de pluma sintética. Hay que usarlos arriba de prendas que dejen al cuerpo “respirar” como un suéter de lana.