No hace falta estar en crisis para trabajar la autoestima. De hecho, construir una imagen sólida y realista de uno mismo es una de las claves para tomar mejores decisiones, poner límites y sentirnos cómodos en nuestra propia piel. Así lo sostenía Nathaniel Branden, un psicoterapeuta canadiense que dedicó su vida a estudiar qué nos lleva a querernos —o no—.

En su libro “Los Seis Pilares de la Autoestima”, publicado en 1994, Branden condensó años de experiencia clínica en seis prácticas fundamentales que, según él, toda persona debería incorporar para vivir con mayor bienestar. Su mirada fue pionera porque no trataba la autoestima como una “sensación pasajera”, sino como una práctica diaria, consciente y activa.

La propuesta sigue más vigente que nunca: para Branden, la autoestima no depende de los likes en redes ni de lo que los demás opinen, sino de cómo nos vemos, nos tratamos y nos valoramos nosotros mismos. Y para lograr eso, planteó seis pilares que podés empezar a trabajar hoy.

1. Vivir con conciencia

El primer pilar tiene que ver con despertar. Es decir, salir del piloto automático y vivir atentos. ¿A qué? A nuestras emociones, decisiones, pensamientos y valores. No se trata de obsesionarse con cada paso, sino de habitar la vida con presencia.

Branden insistía en que una persona con buena autoestima se hace preguntas: ¿Por qué reaccioné así? ¿Qué quiero realmente? ¿Esto que hago está alineado con mis valores? La conciencia personal es el punto de partida para cualquier cambio.

Vivir con conciencia implica salir del piloto automático y estar presentes en nuestras decisiones y emociones. Foto: Shutterstock.Vivir con conciencia implica salir del piloto automático y estar presentes en nuestras decisiones y emociones. Foto: Shutterstock.

2. Aceptarte tal como sos

La autoestima también es aceptar lo que vemos en el espejo —y lo que no se ve también—. No como resignación, sino como punto de partida. Reconocerse, sin tapar lo incómodo, es un acto de amor propio profundo.

Branden proponía un ejercicio simple: mirarse al espejo y agradecerse. A las arrugas, a la panza, al cansancio. Todo lo que sos te trajo hasta acá. Y si algo querés cambiar, que sea desde la aceptación, no desde el rechazo.

3. Hacerte responsable de tu vida

La victimización es una trampa común. Frases como “todo me pasa a mí” o “nunca tengo suerte” nos desconectan de nuestro poder personal. Para Branden, uno de los pilares fundamentales de la autoestima es asumir que somos protagonistas de nuestra historia.

No se trata de negar que hay cosas injustas o difíciles, sino de entender que nadie va a venir a salvarnos. Hacernos cargo de lo que sentimos, lo que elegimos y lo que evitamos es un paso esencial para fortalecernos.

Mirarte al espejo y agradecerte es un ejercicio poderoso para empezar a valorarte. Foto: Shutterstock.Mirarte al espejo y agradecerte es un ejercicio poderoso para empezar a valorarte. Foto: Shutterstock.

4. Practicar la autoafirmación

¿Te hablarías a vos mismo como le hablás a una amiga que querés? Muchas veces no. Solemos ser durísimos con nosotros mismos. Por eso, Branden hablaba de la importancia de reformular el diálogo interno.

En vez de repetirnos “soy un desastre” o “todo me sale mal”, el ejercicio es cambiar el enfoque. Decirnos cosas como: “Estoy aprendiendo”, “Me esfuerzo cada día”, “Me respeto como soy”. La forma en que nos hablamos moldea lo que creemos de nosotros mismos.

5. Tener un propósito de vida

Tener objetivos que te entusiasmen y den sentido a lo que hacés también nutre la autoestima. No tiene que ser algo grandioso: puede ser desde cuidar a alguien, aprender algo nuevo, emprender o ayudar en tu comunidad.

Según Branden, encontrar un propósito, aunque sea pequeño, nos conecta con nuestra utilidad y con lo que podemos aportar. Y eso refuerza la idea de que valemos, no por lo que tenemos, sino por lo que somos y hacemos.

6. Vivir con integridad

Este último pilar tiene que ver con alinear lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos. Es decir, vivir de forma coherente con nuestros valores. Porque cuando traicionamos lo que creemos, la autoestima se resiente.

Branden sostenía que la paz interior surge cuando actuamos en sintonía con lo que sentimos. Si decís que la honestidad es importante, pero mentís constantemente, algo se quiebra por dentro. La integridad no es perfección: es consistencia.



Fuente Clarin.com

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