El Tíbet es un lugar famoso por su espiritualidad y sus paisajes de altísimas montañas, como el Everest, y sus monasterios y palacios legendarios.

Este lugar fascinante ocupa una meseta a casi 5.000 m de altura, al norte de Nepal y Bután. Desde el punto de vista político, es una región autónoma de la República Popular China.

Con un poco de imaginación, desde hace algunos años, varias revistas de turismo han encontrado, en Europa, a unos 10.000 km de distancia, un lugar que tiene algunos parecidos con las aldeas del Tíbet.

Sus terrazas de cultivo, realizadas por el hombre, le confieren a este pueblo de Portugal un parecido sorprendente con la región asiática.

El pueblo de Sistelo, conocido como “Pequeño Tíbet portugués”, muestra, en sus alrededores terrazas formadas durante cientos de años con el propósito de transformar el terreno montañoso en tierra cultivable para la producción de granos y pastos para las razas, explica el sitio Aldeia de Sistelo.

“Visto desde la cima de la montaña, Sistelo parece un rompecabezas donde las casas encajan en el terreno hostil. Las casas tradicionales de granito, los molinos y los graneros pierden su dimensión debido a la grandeza de ese valle inclinado, que está acompañado por el río Vez”, agrega el sitio.

En el Parque Nacional Peneda-Gerês, el sendero de las pasarelas permite contemplar el castillo del vizconde de Sistelo, las terrazas del “Pequeño Tíbet”, la lavandería, el puente del siglo XVIII, algunos molinos abandonados y antiguos refugios naturales.

Algunos de los lugares más destacados son la capilla Nossa Senhora dos Aflitos y las capillas de Santo António, São João Evangelista, Senhora dos Remédios y Senhora do Carmo. También es posible subir al mirador de Chã Da Armada para obtener una vista panorámica. Al final de la pasarela se encuentra el Parque de Picnic.

Sin duda, uno de los sitios que más llama la atención de los visitantes es el Castelo do Sistelo, construido a fines del XIX por encargo de Manuel António Gonçalves Roque, vizconde de Sistelo.

“Tras hacer fortuna en Brasil como comerciante, el vizconde regresó a su ciudad natal e invirtió gran parte de sus ganancias en la construcción del edificio de planta rectangular con dos torres almenadas. Después instaló en su interior un centro de interpretación y promoción de los productos locales, que sigue abierto”, dice un artículo de National Geographic.

El municipio de Arcos de Valdevez y Ecovia do Vez, donde se encuentra la Pasarela Sistelo, forman parte de la Reserva Mundial de la Biosfera. Los ríos Vez y Lima también están incluidos en la lista de Sitios de Importancia Comunitaria de la Red Ecológica de la UE, debido a la importancia y rareza de su fauna y flora.

El sitio luego informa que “de origen medieval, Sistelo pronto vio su territorio organizado por la acción humana, con el hombre custodiando las mejores zonas aisladas para los graneros, utilizando la orilla del río para instalar molinos y aprovechando las alturas de las montañas”. Agrega que en las estrechas terrazas se cultiva el maíz desde el siglo XVI.

Sistelo fue el primer pueblo clasificado como Monumento Nacional en Portugal y también es una de las Siete Maravillas de ese país.

Para llegar hasta el “Pequeño Tíbet”, hay que recorrer una serpenteante carretera de montaña que atraviesa un hermoso paisaje hasta divisar el puente de origen romano que se alza sobre el río Vez.



Fuente Clarin.com

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