
El Conicet y un equipo interdisciplinario desarrollaron un proyecto innovador para mejorar la calidad de vida en invierno: una estufa que no necesita gas.
Diseñada para familias en situaciones vulnerables, esta estufa eficiente y económica proporciona calor sin depender de fuentes de energía tradicionales.
El proyecto, impulsado desde Mar del Plata en colaboración con la Facultad de Ingeniería de La Plata, involucra a las familias en su instalación, generando un fuerte vínculo comunitario.
Esta estufa innovadora utiliza leña como fuente de energía, lo que la convierte en una opción sustentable y accesible.
Con un diseño que minimiza los riesgos de combustión en espacios cerrados, su principal objetivo es ofrecer una alternativa segura y económica para calentar el hogar, especialmente en zonas donde los artefactos eléctricos pueden causar problemas en las instalaciones domiciliarias.
El proyecto no solo se limita a la fabricación y distribución de las estufas. El proceso involucra a la comunidad, promoviendo la colaboración entre vecinos, técnicos y voluntarios en la instalación de cada estufa.
Este enfoque permite que las familias reciban un artefacto para mejorar su calidad de vida y también se reconozca su derecho a vivir en condiciones dignas, como explica Jeremías Ispizua, investigador postdoctoral del Conicet.