Un caso único en la naturaleza conmociona a todos: un animal acuático comenzó a multiplicarse sin necesidad de pareja, generando millones de copias genéticamente idénticas a partir de un solo ejemplar.

Este fenómeno de reproducción asexual convirtió a este animal en una amenaza real para la biodiversidad, ya que los clones invaden hábitats y desplazan a otras especies.

Lo que parecía imposible hoy se estudia con preocupación en distintos laboratorios del mundo por el modo en que esta especie amenaza ecosistemas enteros. Se trata del “cangrejo de mármol” o Procambarus virginalis.

Su historia fue revelada en un estudio publicado en la revista científica Nature, donde se detalla cómo este crustáceo de agua dulce logró replicarse de forma autónoma desde la década del noventa.

El trabajo, liderado por el biólogo Frank Lyko del Centro Alemán de Investigación Oncológica, expone la capacidad reproductiva del cangrejo y su expansión acelerada por tres continentes.

El cangrejo de mármol surgió a partir de una mutación espontánea registrada en Alemania. A diferencia de su pariente más cercano, el Procambarus fallax, esta especie no necesita de un macho para reproducirse: cada ejemplar es hembra y genera crías idénticas a sí misma. Todos los individuos actuales son clones directos del primero, una réplica genética exacta que desafía los principios conocidos sobre la reproducción en animales complejos.

Los investigadores lograron secuenciar el ADN del cangrejo y descubrieron que posee tres juegos de cromosomas, en lugar de los dos habituales. Esta rareza genética explica su capacidad para clonarse y generar descendencia sin fecundación. A través de un proceso llamado partenogénesis, el animal produce huevos viables por sí solo, sin intervención masculina.

El estudio confirmó que la especie se originó hace más de 30 años a partir de una única hembra mutante. No existen machos entre sus ejemplares: todos los cangrejos son clones femeninos. Cada uno puede poner más de cien huevos por camada. Su expansión alcanzó regiones de Europa, Asia y África en menos de una década. Esta reproducción descontrolada genera un impacto directo en la desaparición de especies nativas.

El crecimiento poblacional del cangrejo de mármol no responde a condiciones climáticas ni restricciones ambientales. Su presencia se multiplicó en cuerpos de agua dulce de todo el mundo, afectando directamente a especies locales que no logran competir con su ritmo de reproducción. Su capacidad para alterar ecosistemas completos preocupa a ecólogos y biólogos por igual.

El equipo liderado por Lyko advierte que el impacto ecológico del Procambarus virginalis no solo se limita a la pérdida de biodiversidad. Su caso también plantea interrogantes sobre la evolución genética y los riesgos de organismos capaces de replicarse sin control. El cangrejo de mármol se convirtió en un símbolo del potencial invasor que puede surgir de una mutación aislada.



Fuente Clarin.com

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