
¿Alguna vez te cruzaste con alguien y sentiste que olía a torta recién hecha? No estás imaginándolo. Los perfumes gourmand, inspirados en los aromas de postres y dulces, se están convirtiendo en los favoritos de 2025. Esta tendencia, que mezcla notas dulces como vainilla, miel, chocolate, malvaviscos y cereza, no solo genera nostalgia y placer: también tiene un efecto directo sobre el estado de ánimo.
Los expertos aseguran que estos perfumes no son solo una moda pasajera. Hay una explicación científica detrás de su éxito: el olfato está directamente conectado con el sistema límbico, la parte del cerebro que regula emociones y recuerdos. Por eso, no es casual que una fragancia con aroma a canela nos dé sensación de hogar o que la vainilla genere un efecto relajante.
El término gourmand proviene del francés y se traduce como “glotón”. Esta familia olfativa se inspira en ingredientes de la repostería, despertando el deseo y los recuerdos con cada rociada. Aunque hoy están en auge, su origen se remonta a los años ‘90. Fue en esa década cuando los perfumistas empezaron a experimentar con composiciones audaces que incluían caramelos, pasteles, algodón de azúcar y frutas dulces.
Una fragancia clave en esta revolución fue Angel de Thierry Mugler, lanzada en 1992 y creada por Olivier Cresp, de acuerdo a un artículo de In Style. Su fórmula, que combinaba notas de chocolate y caramelo con pachulí y vainilla, fue una apuesta arriesgada que terminó marcando un antes y un después en la historia de la perfumería.
Durante mucho tiempo, los perfumes gourmand fueron asociados a adolescentes o a estilos más juveniles. Sin embargo, esto cambió. Hoy, las casas más reconocidas de perfumería están combinando estas notas dulces con acordes amaderados, especiados y florales para lograr creaciones más equilibradas, intensas y adultas. Así, logran conquistar también a un público más grande.
Además, hay una ola de creatividad olfativa que suma notas inesperadas como palomitas de maíz, refresco de cola, chicle e incluso “milk”, una subcategoría que apunta a perfumes más cremosos y acogedores, casi como una taza de leche caliente con vainilla en invierno.
Las redes sociales también tuvieron su impacto. Influencers, celebridades y reseñadores de perfumes en TikTok e Instagram impulsaron esta categoría con reseñas entusiastas y rankings que coronan a los aromas gourmand como los “más halagadores” o “los que más cumplidos generan”.
En un mundo que pide consuelo, ternura y placer sensorial, no sorprende que los perfumes con olor a postre hayan encontrado su momento. Después de todo, ¿quién no quiere llevar un poquito de felicidad en la piel?