
Pronto comenzará la puja por uno de los yates más grandes del mundo, que fue incautado hace tres años por las autoridades estadounidenses. El yate pertenecía a un multimillonario ruso que había sido sancionado tres años atrás.
El lujoso barco lleva el nombre de “El Amadea”, es de 105 metros de eslora y fue incautado en Fiyi en 2022 por el Departamento de Justicia. La agencia afirmó que se habían utilizado dólares estadounidenses e instituciones financieras para pagar el mantenimiento del yate, a pesar de las sanciones que tenía el mulltimillonario minero de oro, Suleiman Kerimov.
Según CBS News, la subasta será adminsitrada por los contratistas de Florida, National Maritime Services y Fraser Yachts, por un valor de más de 300 millones de dólares. El sorteo será el 10 de septiembre, pero no cualquiera podrá participar.
Los postores deben tener un patrimonio neto de al menos 500 millones de dólares y estar dispuestos a pagar un depósito de 10 millones de dólares por la lujosa embarcación, que cuenta con un helipuerto, una piscina ornamentada, suelos con calefacción, un sistema de cine, motos acuáticas y mochilas propulsoras.
El Amadea fue incautado como parte de la “Operación KleptoCaptura” del Departamento de Justicia, un grupo de trabajo que tenía como objetivo castigar a los oligarcas rusos sancionados por la invasión de Ucrania. El grupo de trabajo se disolvió poco después de que el presidente Trump asumiera el cargo este año.
Un holding vinculado al buque afirma que no es propiedad de Kerimov, según CBS News. La empresa afirma que el yate es propiedad de otro ruso que no está sancionado, Eduard Khudainatov. Sin embargo, esta información fue rechazada por el Departamento de Justicia.
Mientras tanto, un agente del FBI dijo en una presentación judicial de 2022 que Khudainatov, ejecutivo petrolero, no tiene suficiente dinero para ser dueño del Amadea. El agente se refirió a Khudainatov como “un oligarca de segunda categoría (en el mejor de los casos)” y como un “hombre de paja” de las élites rusas sancionadas.
En una declaración jurada presentada en Fiji, el agente dijo que había entrevistado a “numerosos miembros de la comunidad de corretaje de yates” para conocer la propiedad “oculta” del yate “detrás de empresas fantasma anidadas”.
Además, un segundo barco vinculado a Khudainatov, el Scheherazade, de un valor aproximado de hasta 700 millones de dólares, fue confiscado por Italia en 2022. Un abogado de Khudainatov advirtió a los posibles postores que no compren el barco.
“Dudamos que atraiga a un comprador racional a un precio justo de mercado, porque la propiedad puede ser, y será, impugnada en tribunales fuera de Estados Unidos, exponiendo a los compradores a años de litigios costosos e inciertos”, dijo Adam Ford en una declaración a CBS News.
Cabe destacar que Khudainatov está apelando una reciente decisión judicial que ordena la confiscación del barco. “Si nuestra apelación tiene éxito, el gobierno deberá reembolsar el valor total del barco”, dijo Ford.