
Junio trae consigo un espectáculo natural que vale la pena aprovechar. Se trata de la temporada central de la Vía Láctea, un momento del año en el que el núcleo de nuestra galaxia se vuelve visible durante toda la noche, desplegando un verdadero show en el firmamento.
Para quienes estén acostumbrados al cielo contaminado por las luces de las grandes ciudades, este fenómeno es una invitación a salir de lo cotidiano y levantar la vista. No hace falta ningún equipo sofisticado: con alejarse un poco de las zonas urbanas y buscar un cielo despejado, el espectáculo está garantizado.
Durante estas semanas, la Vía Láctea se muestra como una tenue banda de luz que se curva en el cielo nocturno. “Esta es la época del año en que la Vía Láctea es visible como una tenue banda de luz difusa que se arquea en el cielo toda la noche“, explica Preston Dyches de la NASA, en su vlog mensual What’s Up de junio 2025.
Lo que vemos a simple vista es el brillante núcleo central de nuestra galaxia, captado de canto desde nuestra posición dentro de su disco. Si bien los telescopios de la NASA pueden observarla en todo el espectro para analizar su origen, nosotros podemos disfrutarla a ojo desnudo o con una simple cámara de fotos.
Según los especialistas, cuanto más al sur se encuentre el observador, mayor será la porción del núcleo brillante que podrá apreciar, ya que las noches son más largas y oscuras en el hemisferio sur durante este período.
Desde el hemisferio norte —donde suele usarse el Triángulo de Verano como referencia, entre las estrellas Deneb y Altair— la visibilidad es más tenue. Sin embargo, para los que estén en Argentina o en el sur de América Latina, la experiencia puede ser aún más impresionante.