
La relación entre el cerebro y el intestino es cada vez más evidente. Este eje permite que ambos órganos se comuniquen e influyan mutuamente. Esta conexión está mediada por vías neuronales, endocrinas e inmunitarias.
Sin embargo, especialistas en medicina afirman que la microbiota intestinal, el conjunto de microorganismos que habita nuestro intestino, es el tercer protagonista de este eje.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la mayor institución pública de España dedicada a la investigación científica y técnica, asegura que la microbiota regula diversas funciones fisiológicas y que, si se altera, puede contribuir al desarrollo de enfermedades metabólicas, mentales y autoinmunes. Por eso, es importante fortalecerla para cuidar la salud.
Es importante mantener una microbiota sana para contar con una buena salud física y mental a través de los siguientes aspectos: