Cuando uno cruza el puente rojo del Jardín Japonés, no solo se adentra en un oasis de paz en medio de la ciudad, sino también en una de las experiencias más encantadoras que Buenos Aires tiene para ofrecer. Escondido entre estanques con carpas koi, árboles perfectamente podados y caminos de piedra, se encuentra el restaurante del Jardín Japonés.

Ideal para una cita, un almuerzo especial o una merienda distinta, el Espacio de Arte Culinario Nippon Shoku Bunka sorprende por su propuesta gastronómica, su entorno natural y su ambientación cálida y minimalista. Es un lugar que no se promociona demasiado, pero que quien lo visita suele recomendar sin dudar.

No hace falta ser fan del sushi para disfrutarlo: hay opciones para todos los gustos, y el entorno hace que cualquier plato se convierta en un momento especial.

Uno de los grandes atractivos del restaurante es que la cocina está a la vista. Muchos se acercan atraídos por el sushi —fresco, con piezas grandes, bien presentado y preparado en el momento—, pero el menú va mucho más allá: platos calientes como el curry de pollo, opciones con langostinos, y pastelería japonesa como el cheesecake liviano y suave son parte de la carta.

Además, el servicio está muy bien valorado por los visitantes. La atención es amable, rápida y detallista. Un detalle curioso y muy comentado es que los pedidos pueden ser entregados por un pequeño robot camarero que se desliza por el salón, sumando un guiño tecnológico que encanta tanto a grandes como a chicos.

Más allá de la comida, el restaurante se destaca por la atmósfera que lo rodea: luces tenues, decoración sobria, música suave y las vistas al parque japonés hacen que el tiempo parezca detenerse. Es un espacio para desconectar del ruido porteño sin salir de la ciudad.

Este rincón es también parte del espíritu del Jardín, que promueve el intercambio cultural entre Argentina y Japón a través de actividades recreativas, talleres y muestras. Comer en este restaurante es, de alguna manera, seguir ese viaje de encuentro entre dos culturas.

El restaurante está ubicado dentro del Jardín Japonés, en el Parque 3 de Febrero (Palermo). El ingreso es por Av. Casares y Av. Figueroa Alcorta (esquina Av. Berro). Está abierto todos los días de 10 a 18.30 horas, y no es necesario hacer reserva para visitarlo. Eso sí: conviene ir con tiempo, especialmente los fines de semana, cuando suele haber más movimiento.



Fuente Clarin.com

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