Este domingo 18 de mayo se llevan a cabo las elecciones 2025 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en las que se renovarán 30 bancas de la Legislatura porteña. En esta ocasión, se utiliza nuevamente el sistema de Boleta Única Electrónica (BUE), lo que permite un conteo más ágil de los votos. ​

Las mesas de votación estarán abiertas hasta las 18. Una vez cerradas, comenzará el escrutinio provisorio, que es el conteo inicial de los votos. Gracias al uso de la BUE, se espera que los primeros resultados oficiales estén disponibles pasadas las 19 del mismo día.​

Así lo determinó la justicia electoral, que dispuso que se quite la obligación de publicar los resultados después de las 21 -como era habitualmente-. Esta disposición está basada en la resolución firmada por los jueces Roberto Carlos Requejo, Romina Tesone y Rodolfo Ariza Clerici.

El escrutinio provisorio es el conteo preliminar de los votos realizado por las autoridades de mesa inmediatamente después del cierre de los comicios. Este proceso tiene como objetivo brindar una tendencia de los resultados en la noche de la elección, aunque no tiene validez legal definitiva.

Los datos se transmiten desde cada escuela al centro de cómputos del Instituto de Gestión Electoral de la Ciudad, donde se consolidan y publican para conocimiento público.​

El escrutinio definitivo, que es el único con validez legal, comenzará el martes 20 de mayo. Este proceso estará a cargo del Tribunal Electoral de la Ciudad de Buenos Aires y consiste en la revisión y validación de las actas de cada mesa. Se realiza de manera pública y los fiscales de los distintos partidos pueden asistir para controlar su desarrollo.

De acuerdo al cronograma oficial, el plazo máximo para la publicación de los resultados definitivos será el lunes 2 de junio. Hasta entonces, los datos del escrutinio provisorio sirven únicamente como una referencia y no tienen valor legal para proclamar a los candidatos electos.

El boca de urna es el resultado de una encuesta realizada a los votantes justo después de que emiten su sufragio. Entrevistadores ubicados cerca de los centros de votación preguntan a los electores a quién votaron, con el objetivo de anticipar una tendencia antes de que se conozcan los resultados oficiales.

Estas encuestas no tienen carácter oficial y su fiabilidad depende de la metodología utilizada. Por eso, aunque suelen dar un primer indicio, pueden diferir considerablemente de los resultados finales.

El boca de urna es llevado a cabo por consultoras privadas o medios de comunicación que contratan encuestadores para recolectar datos durante toda la jornada electoral. Los encuestadores trabajan de manera informal a la salida de las escuelas o locales de votación, y generalmente no están vinculados a las autoridades electorales.

Cabe aclarar que los partidos políticos también suelen realizar sus propios relevamientos internos, aunque rara vez los difunden públicamente.

Según el Código Electoral Nacional, está prohibida la publicación de encuestas o sondeos de opinión referidos al acto electoral durante las últimas 48 horas previas a la elección y hasta tres horas después de finalizada la votación (es decir, hasta las 21 del domingo).

Esto incluye no solo los boca de urna, sino cualquier tipo de encuesta relacionada con las preferencias de voto. Quienes violen esta disposición pueden ser sancionados con multas económicas importantes.



Fuente Clarin.com

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