
La madrugada del 23 de agosto de 2019 ocurrió un crimen sin precedentes en Ucrania. Una mujer de 48 años confesó haber matado a su esposo, y los detalles del escabroso asesinato causaron conmoción a nivel mundial.
Pasaron cinco años y diez meses del homicidio, y el periódico británico The Mirror realizó una actualización de caso. Sucedió en la aldea de Obariv, al norte de Ucrania, y hubo testigos que hablaron con la autora del escabroso asesinato minutos antes de que se entregara a la policía.
La identidad de la mujer no se conoce hasta la fecha. En los medios la conocen solo bajo su primer nombre, María, y a su esposo como Oleksandr.
Era viernes, y su marido había terminado la semana laboral. Llegó del trabajo y empezó una discusión en el matrimonio que tuvo el peor desenlace. Según indicaron las autoridades policiales, “hubo un largo período de maltrato físico por parte del esposo”, y la relación había sido turbulenta desde sus inicios.
La devastadora escena del crimen indica una terrible cronología: María estranguló a su esposo, lo decapitó con un hacha, agarró un cuchillo de la cocina, le cortó los genitales y luego se los dio de comer a sus perros.
Los agentes indicaron que María les contó que “sufría violencia doméstica desde hacía años, y que asesinó a su esposo para ponerle fin a eso y que era la única salida”.
La mujer fue acusada de “intentar descuartizar el cuerpo de la víctima”. Después de cometer el homicidio agravado por el vínculo que los unía, ella salió corriendo a la calle cubierta de sangre.
En declaraciones a medios locales habló su vecina, Nadezhda Opanasiuk. “Tenía las manos, los pies y la ropa manchados de sangre, y me dijo: ‘Estoy en apuros, maté a mi marido’; no le creí; pensé que se habían peleado y que quizá lo había golpeado, así que fui a ver si necesitaba atención médica, y al entrar en la habitación vi su cuerpo mutilado”, detalló la señora Opanasiuk.
“Las sábanas estaban empapadas de sangre. Y le pregunté: ‘¿Dónde está su cabeza?’, y me respondió: ‘Ahí, en el saco’”, reveló consternada por lo que había visto.
Los vecinos fueron quienes llamaron a la policía, y los agentes detuvieron a María, que enseguida confesó el crimen y fue puesta bajo custodia. La mujer enfrenta hasta 15 años de prisión si es declarada culpable.
“La mujer dijo que sufría constantemente abuso físico y emocional, y esto coincide con los testimonios de los vecinos, que vieron al marido golpeándola y persiguiéndola con un hacha en repetidas ocasiones, pero la mujer nunca denunció los incidentes”, indicó el portavoz policial Vadim Artiukhovich.
El matrimonio tenía un hijo, Viktor Fesianov, y el hombre aseguró que jamás podrá retomar el vínculo con su madre. “Sé que es mi mamá, pero no quiero verla más”, expresó a los medios locales.