{"id":7900,"date":"2025-02-25T17:08:35","date_gmt":"2025-02-25T20:08:35","guid":{"rendered":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/gordura-y-delgadez-esquivando-un-regimen-cubano\/"},"modified":"2025-02-25T17:08:35","modified_gmt":"2025-02-25T20:08:35","slug":"gordura-y-delgadez-esquivando-un-regimen-cubano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/gordura-y-delgadez-esquivando-un-regimen-cubano\/","title":{"rendered":"gordura y delgadez esquivando un r\u00e9gimen cubano"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<\/p>\n<div id=\"cuerpo\">\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Ejerc\u00edan modales muy distintos en sus respectivas mesas. Ensayaban formas antag\u00f3nicas de administrar lo \u00edntimo y lo social, dentro y fuera de la p\u00e1gina. <strong>Jos\u00e9 Lezama Lima <\/strong>era un glot\u00f3n (literal y literario) y <strong>Virgilio Pi\u00f1era<\/strong> un faquir frugal, de prosa nada barroca y de buena mano para la cocina y las cartas (sobre todo canasta). Pero fue Pi\u00f1era el que escribi\u00f3 teatro, g\u00e9nero que Lezama no se atrevi\u00f3 a pisar. Si Lezama Lima tuvo algo de cacique o caudillo con \u00e1nimo de evangelizar, Pi\u00f1era opt\u00f3 por la soledad afable con tendencia a la deserci\u00f3n. Dos fumadores, pero el primero de habanos obesos y el segundo de esquel\u00e9ticos cigarritos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Si <strong>Lezama <\/strong>se camuflaba, <strong>Pi\u00f1era <\/strong>se desvest\u00eda. Si Lezama era hedonista cr\u00edptico de estricta observancia, Pi\u00f1era fue un n\u00edtido masoquista escenogr\u00e1fico. Si Lezama al cuerpo lo untaba, Pi\u00f1era lo contorsionaba. Lezama se eximi\u00f3 a s\u00ed mismo como candidato al div\u00e1n anal\u00edtico; en la hilarante novela <em>La carne de Ren\u00e9<\/em> y en sus cuentos, Pi\u00f1era prefiri\u00f3 la voluptuosidad de una c\u00e1mara de tortura. El reciente <strong><em>Mi Lezama Lima<\/em><\/strong>, de Virgilio Pi\u00f1era (Ediciones Ser\u00e9 Breve), marca otros contrastes y reordena la alternancia bic\u00e9fala de una isla que escap\u00f3 de la ingravidez gracias a sus artes menos marciales. (Un amistoso rumor dir\u00eda que fue un virtual maridaje entre los dos -el desenfado y el lirismo llevados a la cima m\u00e1s elegante y amable- el que dio a luz a una pluma argentina: C\u00e9sar Aira).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Vidas y obras complementarias -podr\u00edan graficarse con la c\u00e9lebre ilusi\u00f3n \u00f3ptica del pato y el conejo- de fieles contempor\u00e1neos a los que ser\u00eda injusto que les cupiera la culposa condensaci\u00f3n jer\u00e1rquica que Pi\u00f1era molde\u00f3 en &#8220;El hechizado&#8221;, poema que le dedic\u00f3 a Lezama: &#8220;Por un plazo que no puedo se\u00f1alar\/ me llevas la ventaja de tu muerte:\/ lo mismo que en la vida, fue tu suerte\/ llegar primero. Yo, en segundo lugar&#8221;. <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Desbalances y contagios que pueden apreciarse mejor en un estudio biogr\u00e1fico y cr\u00edtico de excepci\u00f3n, <em>El libro perdido de los origenistas<\/em> (2002). All\u00ed, su autor, el poeta, narrador y ensayista cubano <strong>Antonio Jos\u00e9 Ponte<\/strong>, se\u00f1ala: \u201cSe ha dicho que es f\u00e1cil detectar lo lezamiano en los poemas iniciales de Virgilio. Puede afirmarse tambi\u00e9n que un poema como \u2018La escalera y la hormiga\u2019 del \u00faltimo poemario de Lezama Lima, est\u00e1 escrito en lo mejor del aire pi\u00f1eriano. Y m\u00e1s, algunos poemas de las \u00faltimas \u00e9pocas de ambos resultan bastante canjeables entre s\u00ed. Es la historia teatral del flaco que se come al gordo y luego va a ser comido por el flaco\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>L\u00f3gicas jocosas, crudeza descarnada y un trabalenguas fon\u00e9tico o conceptual desestabilizan los poemas de <strong>Pi\u00f1era<\/strong>. \u201cLa viuda devora r\u00e1pidamente una bandeja de carcajadas\u201d, leemos al pasar, y la risa es el patr\u00f3n oro del autor de <em>Una broma colosa<\/em>l. Se cuenta que Pi\u00f1era organizaba torneos sobre escritores cubanos: \u201cLos participantes le dec\u00edamos un nombre y mediante sus carcajadas expresaba cu\u00e1nto talento pose\u00eda el mencionado\u201d, declar\u00f3 un testigo. En una carta de 1940, Virgilio se despidi\u00f3 de Lezama con la prestancia del aut\u00e9ntico modesto: \u201cAhora, puedes re\u00edr\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Con frecuencia, sus primeras l\u00edneas empiezan por explicitar el despeje de un cierto terreno: \u201cVoy pasando por la bruma que el olvido nos procura\u201d; o bien: \u201cCon una mano enjoyada voy dispersando la niebla\u201d. Avanzar no era la especialidad de <strong>Pi\u00f1era<\/strong>. Retrocesos y regresiones doman sus cuentos; a sus tragicomedias de perdedores las latiga lo absurdo con su metodolog\u00eda implacable. <em>El que vino a salvarme <\/em>incluye los relatos \u201cLa condecoraci\u00f3n\u201d, \u201cNataci\u00f3n\u201d, \u201cLa monta\u00f1a\u201d, \u201cLa transformaci\u00f3n\u201d, del largo de poemas, perfectos, incorregibles (En este sentido, es provechoso cotejar las dos versiones que circulan de <em>La carne de Ren\u00e9<\/em>, con variantes meditadamente caprichosas y sus caminos divergentes para exorcizar el fascinado terror de Pi\u00f1era hacia escuelas, reglas, directrices, deberes y castigos).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Apostando por la condensaci\u00f3n y la sequedad, <strong>Pi\u00f1era <\/strong>cre\u00f3 obras maestras de la mano de anatom\u00edas desagregadas, mutilaciones graduales y actos de fagocitaci\u00f3n. En Pi\u00f1era, el inferno son los otros \u2013el \u00e9xtasis se obtiene controlando o mortificando a los dem\u00e1s\u2013 y el talento es propio. Modos de prolongar a Kafka y de desviarse de \u00e9l, como hizo Kobo Abe. El r\u00e9gimen de Castro proporcionaba todas las facilidades para esta tarea, es decir todas las dificultades (agravadas para el m\u00e1s aperturista Pi\u00f1era, por la indisimulada ofensiva homof\u00f3bica de la dictadura).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Mientras tanto, <strong>Lezama <\/strong>resolvi\u00f3 repetirse a s\u00ed mismo con astutos artificios y rebarajar un mazo l\u00e9xico dilecto: presumir, curvar, combar, escamas, nieve, fuego, deso\u00eddo, acariciado, indefinido. El gusto arma el poema, no el sentido, en medio de un vocabulario en llamas. Versos ideales para recitar en un teatro (si esta fuera una pr\u00e1ctica de t\u00edmidos). Constantemente sorpresivo, Lezama parece haberse prohibido la expresi\u00f3n convencional, y aun la natural. Triqui\u00f1uela que puede estimarse en la preciosa antolog\u00eda <strong><em>Oscura pradera<\/em><\/strong> (Ed. La Pollera).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Si el estilo de Pi\u00f1era es de atajos, en la novela invertebrada <strong><em>Paradiso <\/em><\/strong>Lezama \u2013un im\u00e1n para el menor desv\u00edo, para fabulosas incongruencias \u2013 propone la poetizaci\u00f3n extrema de una escena, de cada suceso, y cada uno arrastra un protocolo de deformaciones dignas de restaurador desmedido. En esa alfombra m\u00e1gica de &#8220;purple patches&#8221;, a Lezama se le quiere creer todo. (Ya que estamos: qu\u00e9 raras \u2013falsas\u2013 suenan las fechas de composici\u00f3n al pie de sus versos).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p>Encastillado en su muralla de hermetismos tajantes y cortejantes -lo ilegible por extraordinario-, <strong>Lezama <\/strong>acopla \u00e1mbitos y dimensiones rivales. En este habil\u00edsimo mistificador, capaz de adjetivar con gentilicios, responsable de los sintagmas m\u00e1s altos del idioma, las im\u00e1genes se arman y se derrumban. O se aniquilan unas a otras. O se las devora el lector, ya convertido \u2013el efecto es casi religioso\u2013 en un ferviente goloso que abdicar\u00e1 por exceso de sublime. Dif\u00edcil tocar el vac\u00edo sin el reflejo de quitar r\u00e1pidamente la mano de esa llama.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p><em>Oscura pradera<\/em>, Jos\u00e9 Lezama Lima. Selecci\u00f3n y pr\u00f3logo de Vicente Undurraga. Edit. La Pollera, 102 p\u00e1gs.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\">\n<p><em>Mi Lezama Lima<\/em>, Virgilio Pi\u00f1era. Pr\u00f3logo de Rafael Cippolini. Ediciones Ser\u00e9 Breve, 75 p\u00e1gs.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-4306f4f9-0 bAPCpp\">\n<div class=\"inner-card-m\">\n<div class=\"related-content\">\n<p><span class=\"body-title\">Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span><\/p>\n<h3>Gombrowicz y algunos gambitos polacos<\/h3>\n<source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"340\" height=\"340\" \/><img alt=\"Gombrowicz y algunos gambitos polacos\" loading=\"lazy\" width=\"340\" height=\"340\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" style=\"color:transparent\" src=\"https:\/\/13.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/gordura-y-delgadez-esquivando-un-regimen-cubano.jpg\"\/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"sc-4306f4f9-0 bAPCpp\">\n<div class=\"inner-card-m\">\n<div class=\"related-content\">\n<p><span class=\"body-title\">Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span><\/p>\n<h3>Virgilio, sacanos de este infierno<\/h3>\n<source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"340\" height=\"340\" \/><img alt=\"Virgilio, sacanos de este infierno\" loading=\"lazy\" width=\"340\" height=\"340\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" style=\"color:transparent\" src=\"https:\/\/13.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/1740514115_264_gordura-y-delgadez-esquivando-un-regimen-cubano.jpg\"\/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/jose-lezama-lima-virgilio-pinera-gordura-delgadez-esquivando-regimen-cubano_0_W4jhKmF5i9.html\">Fuente Clarin.com <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ejerc\u00edan modales muy distintos en sus respectivas mesas. 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