{"id":46993,"date":"2025-08-01T06:16:00","date_gmt":"2025-08-01T09:16:00","guid":{"rendered":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/no-todo-es-como-se-cree\/"},"modified":"2025-08-01T06:16:00","modified_gmt":"2025-08-01T09:16:00","slug":"no-todo-es-como-se-cree","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/no-todo-es-como-se-cree\/","title":{"rendered":"no todo es como se cree"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/13.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/no-todo-es-como-se-cree.jpg\" \/><\/p>\n<div id=\"element-body-0\">\n<p>Muchos argentinos nos criamos con <strong>una imagen un poco cambiada de lo que era un criollo en tiempos coloniales.<\/strong> Una prueba est\u00e1 en que usamos ese adjetivo para referirnos a buena parte de nuestro acervo musical folcl\u00f3rico, como las zambas y las milongas o el, para nosotros, \u201ccrioll\u00edsimo\u201d malambo. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-1\">\n<p>En nuestro imaginario, los rioplatenses identificamos lo criollo con el \u201cgaucho\u201d y su \u201cchina\u201d, cuando esos pobladores rurales eran, en la mayor\u00eda de los casos, <strong>miembros de las llamadas \u201ccastas\u201d.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-2\">\n<p>Cuando hablamos de criollos, en 1810, nos estamos refiriendo a una <strong>parte de la elite \u201cblanca\u201d, propietaria de tierras, negocios y esclavos,<\/strong> que obten\u00eda t\u00edtulos universitarios y puestos en la administraci\u00f3n p\u00fablica y que con sus parientes peninsulares compart\u00eda (y disputaba) las prerrogativas propias del sector m\u00e1s privilegiado de la sociedad.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-3\">\n<p>Al menos desde el Facundo de Sarmiento, publicado por primera vez en 1845 en Chile, se hizo lugar com\u00fan la idea de considerar \u201cgaucho\u201d a todo miembro de la poblaci\u00f3n rural en vastas zonas del territorio rioplatense.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-4\">\n<p>Buena parte de la historiograf\u00eda tradicional se hizo eco de esa imagen, ni qu\u00e9 decir de la literatura \u201ccriollista\u201d y \u201cgauchesca\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-6\">\n<p>Desde hace unas cuantas d\u00e9cadas, otra parte de la historiograf\u00eda especializada en temas rurales <strong>ha reducido la presencia del gaucho a una \u00ednfima expresi\u00f3n<\/strong>, al punto de que cabr\u00eda preguntarse si alguna vez hubo alguno.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-7\">\n<p>El problema surge de que <strong>\u201cgaucho\u201d fue, hasta fines del siglo XIX, un t\u00e9rmino despectivo<\/strong>, aplicable por igual a lo que las leyes consideraban \u201cvago y mal entretenido\u201d y a quien, seg\u00fan el que lanzase el insulto, resultase \u201ctosco, ignorante\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-8\">\n<p>Sin embargo, y como sugiere su etimolog\u00eda m\u00e1s probable, <strong>inicialmente el nombre se les daba a los peones<\/strong> que, montados a caballo, desjarretaban el ganado para faenarlo, pr\u00e1ctica que ven\u00eda desde los tiempos de las vaquer\u00edas (cacer\u00edas de ganado cimarr\u00f3n o salvaje) y que continu\u00f3 cuando los rodeos se aquerenciaron en las estancias. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-9\">\n<p>Por extensi\u00f3n, se llam\u00f3 as\u00ed a quienes obten\u00edan conchabos temporarios en las tareas rurales y, se supon\u00eda, el resto del tiempo<strong> lo pasaban merodeando o cuatrereando ganado<\/strong> suelto para alimentarse.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-12\">\n<p>Un primer dato es que, hacia 1810, buena parte de la peonada que contrataban las estancias y las chacras en temporadas de gran demanda de mano de obra (de primavera a fin del verano), no pasaba el resto del a\u00f1o \u201cal raso\u201d o en ranchos en alg\u00fan rinc\u00f3n perdido de la pampa, sino en ciudades y n\u00facleos poblados, <strong>buscando changas que le permitieran sobrevivir como peones de alba\u00f1il <\/strong>y de pintor o changarines en la carga y descarga de buques.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-13\">\n<p>Muchos de <strong>esos \u201cgauchos\u201d formaban parte de la \u201cchusma\u201d o \u201cpopulacho\u201d<\/strong> que habitaba las \u201corillas\u201d de las poblaciones. Otros, a veces tambi\u00e9n tildados de \u201cgauchos\u201d, eran pobladores rurales permanentes o semipermanentes, como puesteros o peones \u201callegados\u201d a los puestos de estancias, a lo que hay que agregar a la peonada del propio casco de la hacienda, que rara vez ten\u00eda ocupaci\u00f3n permanente.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-14\">\n<p>Cuando no se consegu\u00eda trabajo, <strong>las alternativas eran practicar peque\u00f1os robos<\/strong>, cuatrerear por cuenta de alg\u00fan hacendado, pulpero o funcionario no muy legalista o carnear sin permiso alguna vaca perdida. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-15\">\n<p>Por lo general, y como suele ocurrir cuando se trata de reconstruir la historia de los sectores populares, son <strong>estos \u201cgauchos\u201d los que aparecen m\u00e1s \u201cdocumentados\u201d en los archivos<\/strong>, en los expedientes policiales y penales. Lo que no quiere decir que fuesen la mayor\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-16\">\n<p>Finalmente, hay que insistir en que ese \u201cgauchaje\u201d, al que la literatura considerar\u00e1 el arquetipo de \u201clo criollo\u201d, <strong>estaba formado en su mayor\u00eda por personas que, en el no tan casto \u201cr\u00e9gimen de castas\u201d colonial<\/strong>, entraban en las categor\u00edas de mestizos, zambos, pardos y mulatos.<\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/viva\/mitos-leyendas-gauchos-cree_0_7frnlWFaP6.html\">Fuente Clarin.com <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos argentinos nos criamos con una imagen un poco cambiada de lo que era un criollo en tiempos coloniales. Una prueba est\u00e1 en que usamos ese adjetivo para referirnos a buena parte de nuestro acervo musical folcl\u00f3rico, como las zambas y las milongas o el, para nosotros, \u201ccrioll\u00edsimo\u201d malambo. 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