{"id":30304,"date":"2025-06-02T17:43:32","date_gmt":"2025-06-02T20:43:32","guid":{"rendered":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/una-pluma-con-dos-alas-dag-solstad\/"},"modified":"2025-06-02T17:43:32","modified_gmt":"2025-06-02T20:43:32","slug":"una-pluma-con-dos-alas-dag-solstad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/una-pluma-con-dos-alas-dag-solstad\/","title":{"rendered":"Una pluma con dos alas: Dag Solstad"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/13.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Una-pluma-con-dos-alas-Dag-Solstad.jpg\" \/><\/p>\n<div id=\"element-body-0\">\n<p>Dif\u00edcil dudar que la traducci\u00f3n es una de las tareas m\u00e1s civilizatorias y pacificadoras en este mundo alborotado, y una prueba de que no todo est\u00e1 dado vuelta si se puede estar leyendo, a las dos de la ma\u00f1ana en un cuarto piso del subtr\u00f3pico, a un novelista de la otra punta del planeta, el noruego <strong>Dag Solstad<\/strong> (1941-2025). Un malicioso dir\u00e1 que la fama exagerada de sus compatriotas <strong>Knausgaard <\/strong>y el Premio Nobel <strong>Jon Fosse<\/strong> \u2013ambos admiradores suyos\u2013 pudo haber adelantado su reciente fecha de partida. Es razonable que existan desfases \u2013a\u00f1os o d\u00e9cadas\u2013 entre la publicaci\u00f3n de una obra y sus eventuales traducciones, pero menos l\u00f3gico son\u00f3 que la Academia Sueca dejara escapar en 2023 la ocasi\u00f3n de hacer justicia con Solstad, coronando al vecino Fosse.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-1\">\n<p><strong><em>La noche del Profesor Andersen<\/em><\/strong>, de Solstad, fue impresa en Oslo en 1996 y en Espa\u00f1a en 2023. Un docente de literatura pasa Nochebuena a solas y desde su ventana cree detectar un crimen en un edificio del otro lado de la calle. Se ve incapaz de denunciar al asesino. (La que en <strong>Solstad <\/strong>siempre est\u00e1 bien posicionada es la voz que relata: suelta, sin afectaci\u00f3n, aguda, equidistante. El autor no se confunde con ella pero le cubre las espaldas y la perspectiva desenga\u00f1ada no se vuelve c\u00ednica; al contrario, adquiere una cierta fuerza \u00e9tica nunca pontificante). Es otra figura de Solstad enfrascada, meditabunda, que se entrega a un careo consigo misma, rodeada a distancia por un peque\u00f1o grupo de amigos, mordazmente pintados (sobre todo sus virajes en el tiempo).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-2\">\n<p><strong>Solstad <\/strong>opta por oraciones extensas para decirlo todo de cada instancia, agotar las vueltas y potencias de cada materia o digresi\u00f3n, en una vital y a\u00fan vigente captura de la sociedad contempor\u00e1nea. Diestro para desarrollar argumentaciones l\u00f3gicas, se requiere una gran transparencia sint\u00e1ctica para redactar como \u00e9l. Este devoto de Hamsun, Proust y Mann es excelente para el recuento honesto de las oscuridades que nos involucran y para calibrar la dificultad de conciliar lo \u00edntimo y lo social. Su maestr\u00eda se luce en maniobras casi imperceptibles.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-3\">\n<p>Quiz\u00e1 un lector no sepa definir con exactitud qu\u00e9 garant\u00edas, valores, evocaciones o consuelos provee, pero est\u00e1n operativos y son tangibles. Como en <strong><em>Pudor y dignidad<\/em><\/strong> (1994), asoma la sombra de Ibsen, a quien Solstad ley\u00f3 \u2013en otro leg\u00edtimo <em>d\u00e9calage <\/em>de lectura\u2013 a los 50. Sendas ficciones van de la ense\u00f1anza de la literatura a la vida, es \u00e9se su arco: c\u00f3mo ense\u00f1ar literatura, a qui\u00e9n y para qu\u00e9. Dudan de esa instrucci\u00f3n y de la literatura a secas (mientras la propia novela se encarga de desmentir y tachar esa sospecha). Los alumnos tropiezan adrede con el texto de Ibsen, y el sutil\u00edsimo Solstad radiograf\u00eda con un punz\u00f3n la pedagog\u00eda actual y, aunque su iron\u00eda jam\u00e1s es arrogante, suelta invectivas de una gracia letal. Pero tono y ritmo permanecen suaves mientras glosa el fin de una era (que vista desde hoy goz\u00f3 de una sobrevida milagrosa).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-4\">\n<p><strong><em>Novela once, obra dieciocho<\/em><\/strong> \u2013ya desde sus t\u00edtulos queda claro que no estamos ante un autor concesivo\u2013 repasa la fallida puesta en escena de una pieza de Ibsen. Otra vez, Solstad va desplazando el foco de la historia sin gestos groseros. La infatuaci\u00f3n con una mujer; las fases de un enamoramiento. Excepcional para el an\u00e1lisis docto y pedestre de una pareja, <strong>Solstad <\/strong>avanza completamente adentro de la historia.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-5\">\n<p>Sus ficciones se recortan claras y se graban en la mente del lector, aisladas del resto. Expone con nitidez, sin abrumar, y todo lo incorpora con la facilidad que despliega para torcer el gui\u00f3n. Poniendo en riesgo su sentido de la proporci\u00f3n, en <strong><em>Novela once&#8230;<\/em><\/strong> plantea un volantazo absurdo \u2013una simulaci\u00f3n de invalidez\u2013 y siembra un misterio mayor al que ya hab\u00eda logrado crear en su protagonista (y en el v\u00ednculo de \u00e9ste con su hijo).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-6\">\n<p>Lo que <strong><em>Dag Solstad<\/em><\/strong> es capaz de hacer con un \u00ednfimo pormenor psicol\u00f3gico en una escena insignificante se aprecia tambi\u00e9n en <strong><em>T. Singer<\/em><\/strong>. Esta novela \u2013otra l\u00ednea delgada entre lo que sucede y lo que no\u2013 constata que es un viejo lobo de mar para enigmas min\u00fasculos y resonantes; malentendidos y decisiones insensatas. Sus protagonistas saben <em>no <\/em>hacer lo que la mayor\u00eda har\u00eda bajo esas mismas circunstancias. Solstad cuenta cosas \u2013y de un modo\u2013 que no cuenta ning\u00fan otro novelista. (Ahondadas, si cabe, en las estupendas traducciones al castellano).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-7\">\n<p>Hace de lo arbitrario una lecci\u00f3n de elegancia y la insistencia crea lo hilarante. La apuesta es total sin sacrificar una perfecta legibilidad. En estas narraciones, como en <strong><em>Armand V<\/em><\/strong>., tramada con seductoras notas al pie de una novela desconocida, el lector entabla una especial intimidad con un autor respetuosamente entrometido que pacta una tensa y natural conexi\u00f3n con sus personajes. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-8\">\n<p>Su proeza: lograr una dulzura desgarradora sin caer en patetismos. A <strong>Dag Solstad<\/strong> le bastaron escasos elementos para dejar obras que remiten a la frase de Richard Wollheim sobre Adrian Stokes: \u201cAl borde de las l\u00e1grimas cuando sonre\u00eda\u201d. En la Prehistoria, la extinci\u00f3n le lleg\u00f3 m\u00e1s r\u00e1pido al dinosaurio microraptor. Ten\u00eda cuatro alas; era mejor tener dos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-9\">\n<p><em>La noche del profesor Andersen<\/em>, Dag Solstad. Trad. Kirsti Baggethun y Asunci\u00f3n Lorenzo. N\u00f3rdica Libros, 160 p\u00e1gs.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-10\">\n<p><em>Pudor y dignidad<\/em>, Dag Solstad. Trad. Kirsti Baggethun y Asunci\u00f3n Lorenzo. Lengua de Trapo, 144 p\u00e1gs.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-11\">\n<p><em>Novela once, obra dieciocho<\/em>, Dag Solstad. Trad. Kirsti Baggethun y Asunci\u00f3n Lorenzo. Lengua de Trapo, 208 p\u00e1gs.<\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/pluma-alas-dag-solstad_0_19reBWUC2V.html\">Fuente Clarin.com <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dif\u00edcil dudar que la traducci\u00f3n es una de las tareas m\u00e1s civilizatorias y pacificadoras en este mundo alborotado, y una prueba de que no todo est\u00e1 dado vuelta si se puede estar leyendo, a las dos de la ma\u00f1ana en un cuarto piso del subtr\u00f3pico, a un novelista de la otra punta del planeta, el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":30305,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[3148,18,20047,59,17343,20048,73],"class_list":["post-30304","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias","tag-alas","tag-con","tag-dag","tag-dos","tag-pluma","tag-solstad","tag-una"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30304","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30304"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30304\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30305"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}