{"id":16287,"date":"2025-03-29T18:25:53","date_gmt":"2025-03-29T21:25:53","guid":{"rendered":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/la-maldicion-del-whatsapp\/"},"modified":"2025-03-29T18:25:53","modified_gmt":"2025-03-29T21:25:53","slug":"la-maldicion-del-whatsapp","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/la-maldicion-del-whatsapp\/","title":{"rendered":"La maldici\u00f3n del WhatsApp"},"content":{"rendered":"<p> <br \/>\n<br \/><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/13.com.ar\/wp-content\/uploads\/2025\/03\/La-maldicion-del-WhatsApp.jpg\" \/><\/p>\n<div id=\"element-body-0\">\n<p>No es ninguna novedad se\u00f1alar que la digitalizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n ha alcanzado su expresi\u00f3n m\u00e1s intensa en aplicaciones como WhatsApp. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-1\">\n<p>Lo novedoso tal vez consista en indicar que lo que se presenta a primera vista como una herramienta de conexi\u00f3n revela, en realidad, una nueva forma de alienaci\u00f3n, caracter\u00edstica de esa sociedad del rendimiento tan l\u00facidamente diagnosticada por Byung-Chul Han. As\u00ed, WhatsApp no es un simple medio de comunicaci\u00f3n, tal y como aparenta, sino ante todo un dispositivo que reconfigura eficazmente nuestra experiencia temporal y nuestra relaci\u00f3n con el otro.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-2\">\n<p>En la era de la absoluta e irredimible hiperconectividad, el sujeto digital se encuentra permanentemente disponible, o al menos est\u00e1 sometido al imperativo categ\u00f3rico de que as\u00ed debe estarlo. La doble tilde azul de WhatsApp representa la materializaci\u00f3n de esta disponibilidad absoluta, la imposibilidad de una ausencia que, por otra parte, ser\u00eda leg\u00edtima, pero que es castigada. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-3\">\n<p>As\u00ed, en este nuevo escenario el silencio ya no es considerado un derecho sino una ofensa. La no-respuesta se interpreta siempre y un\u00edvocamente como rechazo, generando una ansiedad constante ante la obligaci\u00f3n de estar siempre presente, siempre respondiendo, por lo que la temporalidad propia de la reflexi\u00f3n ha sido aniquilada en favor de la inmediatez compulsiva.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-4\">\n<p>De este modo, WhatsApp establece y configura al mismo tiempo un r\u00e9gimen de visibilidad total que destruye e imposibilita toda forma de interioridad. La indicaci\u00f3n \u201cen l\u00ednea\u201d o \u201cescribiendo\u201d somete al sujeto a una vigilancia permanente que elimina cualquier espacio de opacidad, tan necesario para la constituci\u00f3n del yo, para la formaci\u00f3n de la subjetividad, y en consecuencia no hay lugar para el secreto, para esa zona de sombra donde el sujeto podr\u00eda refugiarse de la exposici\u00f3n constante. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-5\">\n<p>El imperativo de la transparencia, caracter\u00edstico del tecnocapitalismo, encuentra en WhatsApp su herramienta perfecta.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-6\">\n<p>As\u00ed, y en virtud de todo lo anterior, fen\u00f3menos como la acumulaci\u00f3n de mensajes no le\u00eddos generan un sentimiento de deuda permanente con el otro, una obligaci\u00f3n moral que nunca termina de saldarse del todo, por lo que el sujeto digital vive en un estado de culpabilidad constante por no estar suficientemente disponible, por no responder con toda la rapidez esperada, casi con instantaneidad.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-7\">\n<p>Adem\u00e1s, el formato fragmentario de WhatsApp impide cualquier narrativa coherente y toda conversaci\u00f3n se termina por descomponer en fragmentos breves que hacen imposible el desarrollo de un pensamiento complejo: se trata de un l\u00edmite m\u00e1s ontol\u00f3gico que tecnol\u00f3gico y que restringe nuestra capacidad de articular experiencias que requieren tiempo y elaboraci\u00f3n. La profundidad del pensamiento requiere una duraci\u00f3n que WhatsApp no permite.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-8\">\n<p>Por el contrario, la verdadera comunicaci\u00f3n exige una interrupci\u00f3n, un silencio, una distancia. Requiere la posibilidad de no estar disponible, de desaparecer temporalmente para el otro. <\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-9\">\n<p>Solo en esta negatividad puede surgir un encuentro aut\u00e9ntico, m\u00e1s all\u00e1 del intercambio acelerado de informaci\u00f3n que caracteriza a nuestra \u00e9poca. Frente a la maldici\u00f3n del WhatsApp, debemos reivindicar el derecho a la desconexi\u00f3n como forma de resistencia contra la sociedad del rendimiento y su imperativo de comunicaci\u00f3n constante.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-10\">\n<p><em>Carlos \u00c1lvarez Teijeiro es profesor de \u00c9tica de la comunicaci\u00f3n de la Escuela de Posgrados en Comunicaci\u00f3n de la Universidad Austral<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><br \/>\n<br \/><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/opinion\/maldicion-whatsapp_0_lJxWq9m1zM.html\">Fuente Clarin.com <\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es ninguna novedad se\u00f1alar que la digitalizaci\u00f3n de la comunicaci\u00f3n ha alcanzado su expresi\u00f3n m\u00e1s intensa en aplicaciones como WhatsApp. Lo novedoso tal vez consista en indicar que lo que se presenta a primera vista como una herramienta de conexi\u00f3n revela, en realidad, una nueva forma de alienaci\u00f3n, caracter\u00edstica de esa sociedad del rendimiento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16288,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[100,1868,9457],"class_list":["post-16287","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ultimas-noticias","tag-del","tag-maldicion","tag-whatsapp"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16287","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16287"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16287\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16288"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16287"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16287"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/13.com.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16287"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}