Al día siguiente de los anuncios de Donald Trump sobre tarifas globales, que significó un 10% de aumento a los productos que Argentina exporte a Estados Unidos, comenzó este jueves una ofensiva del Gobierno para intentar mitigar el golpe en el comercio bilateral con una reunión en Washington del canciller Gerardo Werthein con dos funcionarios clave de la política arancelaria de la administración republicana.

Trump anunció el miércoles la entrada en vigor de los llamados “aranceles recíprocos”, que significó la aplicación de al menos 10% a todos los productos que ingresan a Estados Unidos y esto afecta a la Argentina, que ya fue impactada por el 25% de aranceles globales al acero y aluminio que impuso EE.UU semanas atrás.

El Gobierno festejó que le hubieran impuesto el arancel mínimo que anunció Trump ya que otros como China, la UE y naciones asiáticas resultaron mucho más afectados con aranceles de hasta el 46%. El presidente Javier Milei tuiteó “amigos son los amigos” en referencia a su relación con el republicano. Pero casi todos los países de América latina (e incluso con gobiernos que no tienen tan buena relación con EE.UU como el de Brasil y el de Colombia) también recibieron el 10%.

El canciller Werthein se reunió este jueves con el secretario de Comercio Howard Lutnick y con el United States Trade Representative, Jamieson Greer, que dirige la oficina encargada del tema arancelario.

“Gracias por el excelente encuentro y la cálida bienvenida a nuestro equipo”, tuiteó Werthein tras el encuentro. “Trabajando juntos, vamos a fortalecer y expandir el comercio entre nuestras dos grandes naciones”, agregó. Y luego dedicó otro tuit a su reunión con Greer: “Un gran placer trabajar con ustedes y su equipo”, escribió el canciller.

Milei celebró la rapidez del encuentro y replicó un posteo del hijo de Trump, Eric, que decía que “no querría ser el último país que trate de negociar un acuerdo comercial con Trump. El primero en negociar ganará, el último perderá absolutamente. He visto esta película mi vida entera”. El presidente respondió: “¿Los grandes analistas entenderán los alcances de este posteo? Sabrán quién es uno de los primeros que se ha reunido con el Secretario de Comercio?…ANIMO”.

No se conocen aun los detalles de las reuniones, pero el Gobierno busca que la “relación estratégica” bilateral y la buena sintonía entre el presidente Trump y Javier Milei logre alguna exención tarifaria que limite el impacto arancelario en los productos argentinos.

La ofensiva será también al máximo nivel porque el jefe de la Rosada ya está en Palm Beach para encontrarse por la noche con el presidente Donald Trump en la residencia de Mar a Lago, donde recibirá un premio en una “gala patriótica”, pero también buscará conversar con el republicano.

El contexto festivo de la mansión de Trump, donde asistirán varios centenares de personas, no auspicia un encuentro largo ni charlas formales, pero Milei busca apoyo para las negociaciones con el FMI y también seguramente le pedirá que alivie algunas tarifas para los productos argentinos.

Trump puede estar abierto a negociar porque su estilo es golpear fuerte primero y luego sentarse a conversar. Pero advirtió que no será fácil. En su discurso dijo que “muchos presidentes van a llamar para pedir la baja de aranceles, les digo que bajen aranceles, que no manipulen sus monedas, les dan protección a otros países, muchos quieren hacernos daño económico”.

En sus reuniones en Washington, Werthein estuvo acompañado por el embajador Luis María Kreckler, secretario de Secretario de Relaciones Económicas Internacionales interino; Alec Oxenford, el empresario que ya está instalado en la capital estadounidense como embajador; el jefe de gabinete de cancillería Ricardo Lachterman y el encargado de negocios Juan Cortelleti.

Jamieson repasó un reciente informe del departamento que dirige, un grueso ejemplar de más de 300 páginas que Trump mostró durante su discurso en la Casa Blanca, y donde se evalúa el esquema tarifario de cada país con el que comercia Estados Unidos y las barreras que enfrentan los productos estadounidenses.

Hay un capítulo de Argentina de 4 páginas que describe la compleja maraña tarifaria en la relación bilateral. Y señala al inicio que Estados Unidos y Argentina firmaron un Acuerdo Marco de Comercio e Inversión el 23 de marzo de 2016. “Este Acuerdo es el principal mecanismo para las discusiones sobre temas de comercio e inversión entre los Estados Unidos y la Argentina”, afirman.

El Gobierno ya ha desinflado la idea de un Acuerdo de Libre Comercio con EE.UU., que más allá de las trabas legales que enfrentaría por ser miembro del Mercosur, no encaja en la política proteccionista de Trump. Ahora se busca negociar un acuerdo comercial a largo plazo con ajustes de aranceles, pero sobre que contemple la mayor cantidad de exenciones a productos argentinos que ingresan a EE.UU.

Según señaló AmCham Argentina, la cámara que agrupa a las empresas norteamericanas con presencia en el país, Estados Unidos aplicaba (antes del aumento del 10%) un promedio de 1,2% en aranceles a productos argentinos, mientras que Argentina impone un 6,4% sobre las importaciones estadounidenses. “Sectores como el agroindustrial, los textiles y los metales presentan grandes diferencias arancelarias”, apuntan desde AmCham. El gobierno de Trump buscará equilibrar esa balanza.

Con el nuevo esquema tarifario del 10%, las exportaciones argentinas de textiles a EE.UU., por ejemplo, pasarían de tener un 6,1% de aranceles a 16,1%. Los químicos y productos industriales pasarían a 0,6%. Los plásticos pasarían al 2,8% y metales llegaría al 0,4%.

Werthein y su equipo comercial deberán trabajar sobre estos rubros e intentar sacar provecho de la buena relación entre Trump y Milei y lograr algún beneficio para que muchos productos queden exceptuados y lograr también un acuerdo a más largo plazo. Pero el camino es largo y los antecedentes no son auspiciosos. El gobierno de Mauricio Macri tardó varios años en lograr una consideración para la baja de los aranceles del acero y aluminio que impuso Trump en su primer mandato.



Fuente Clarin.com

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