Virginia Giuffre, la mujer que denunció a Jeffrey Epstein, y también al príncipe Andrés, en ambos casos por abuso sexual, sorprendió a todos con una impactante publicación en su cuenta de Instagram, donde aseguró que le quedan cuatro días de vida.
En un posteo de Instagram -@virginiarobertsrising11- del domingo 30 de marzo, compartió una foto desde un hospital de Australia, donde se la ve cubierta de moretones y con golpes en el rostro.
Luego de una introducción donde dijo que había empezado muy mal este 2025, porque atraviesa un divorcio luego de 20 años de matrimonio, reveló qué fue lo que le pasó: “Cuando un conductor de autobús escolar viene hacia ti conduciendo 110 kilómetros por hora, mientras reducía la velocidad para una curva, no importa de qué esté hecho tu auto, podría ser una lata y sería lo mismo”.

“Tengo insuficiencia renal. Me dieron cuatro días de vida, y me trasladaron a un hospital especializado en urología”, detalló. Y agregó: “Estoy lista para irme, pero no hasta que vea a mis bebés por última vez”.
Giuffre tiene 41 años y es madre de tres hijos. En su posteo anterior reclamaba verlos, y aseguraba que en medio de su separación su padre “le había llenado la cabeza de mentiras”. “Pasé por los peores infiernos en mi vida, pero esto sin dudas es lo que más me duele, estar lejos de mis hijos”, había escrito.
La denuncia de Virginia Giuffre contra Jeffrey Epstein y el príncipe Andrés
En 2015 Giuffre denunció a Jeffrey Epstein por abuso sexual y tráfico de menores. Emprendió acciones legales contra el multimillonario -que se suicidó en la cárcel en agosto de 2019 mientras esperaba su juicio- y aseguró que la habían obligado a mantener relaciones sexuales con hombres “ricos y poderosos” desde sus 16 años.
Aseguró que conoció a Ghislaine Maxwell, la mano derecha de Epstein, cuando trabajaba en el resort Mar-a-Lago de Donald Trump en Palm Beach, Florida. Maxwell actualmente actualmente una condena de 20 años tras ser declarada culpable de tráfico sexual infantil en 2021 por sus acciones junto a Epstein.

En 2021 también presentó una demanda civil en contra del príncipe Andrés, hijo de la difunta reina Isabel de Inglaterra. “Mi abogado presentó una demanda contra el príncipe Andrés por abuso sexual bajo la Ley de Víctimas Infantiles”, informó Giuffre en ese entonces, y relató que después de haber sido presentada por Epstein al duque de York, tuvo relaciones sexuales con él tres veces, entre 1999 y 2002, cuando ella era menor.
“Hago responsable al príncipe Andrés por lo que me hizo. Los poderosos y ricos no están exentos de rendir cuentas por sus actos. Espero que otras víctimas comprendan que es posible no vivir en silencio y con miedo, sino recuperar la propia vida alzando la voz y exigiendo justicia”, sentenció Giuffre.
El hijo de la reina negó rotundamente aquellas afirmaciones, y se defendió en una entrevista con la BBC en 2019, donde negó haberla conocido y aseguró que le hecho nunca ocurrió. Sin embargo, sus declaraciones tuvieron un impacto negativo y anunció que se retiraba de sus funciones públicas como miembro de la realeza británica.

Un año más tarde, el abogo David Boies, que representa a Giuffre, comunicó al tribunal federal de Manhattan que habían llegado a un acuerdo extraoficial y que solicitarían la desestimación de la demanda. Luego se supo que el príncipe Andrés harían una “donación importante” a la organización benéfica para víctimas de abusos sexuales que dirige Giuffre, cuyo monto no se dio a conocer.
Guiffre fundó Speak Out, Act, Reclaim (SOAR), una organización sin fines de lucro que brinda apoyo a sobrevivientes de agresión sexual.
La desesperada reacción de Sky Roberts, el padre de Virginia Giuffre
“Virginia hija mía, te amo y pido porque recibas el tratamiento correcto para vivir una vida larga y saludable. Si hay algo en este mundo que pueda hacer para ayudarte, por favor házmelo saber. Mi espíritu está contigo ahora, sosteniendo tu mano”, comentó Sky Roberts, el padre de Virginia, en su publicación de Instagram.
Luego fue consultado por el Daily Mail, y aseguró que está devastado por el mensaje que publicó su hija. “Me siento muy mal, tengo el estómago revuelto y haría cualquier cosa para volar hasta Australia y estar a su lado en esa cama del hospital; quiero llorar porque amo a mi hija más que a mi vida”, expresó.

“Si hubiera algo que pudiera hacer, lo haría. Cobro la Seguridad Social, así que no puedo viajar, y me siento terriblemente impotente porque no puedo hacer nada desde aquí”, indicó. Y aclaró que aunque no pudo hablar con ella desde el accidente, su hijo, el hermano de Giuffre, se mantuvo en contacto los últimos días y le dijo que su condición es grave.
“Ella está en muy mal estado. Desde antes está muy deprimida por todo lo que le pasó. Mi hijo intenta levantarle el ánimo para que no se dé por vencida, y ojalá pueda aguantar porque solo tiene 41 años y una vida por delante”, se lamentó.
“Le quedan muchas cosas por hacer, ayudar a la gente y a otras chicas. Creo que ella necesita obtener una segunda opinión, porque cuando alguien te dice que te vas a morir en cuatro días, necesitás un segunda y una tercera opinión”, sostuvo.
El mismo medio británico consultó a la Policía de Australia Occidental por el accidente automovilístico, y no pudieron confirmar la información. Accedieron a un registro de un “accidente menor” entre un autobús y un automóvil en Neergabby, al norte de Perth , ocurrido el 24 de marzo, pero no se reportaron heridos en aquel incidente.
La policía de otros estados, Victoria y Nueva Gales del Sur , aclaró que las restricciones de privacidad les impiden identificar incidentes que coincidan con el accidente que mencionó Giuffre, basándose en que la información disponible es limitada.
La representante de Giuffre, Dini von Mueffling, confirmó al Daily Mail que la mujer atraviesa un cuadro delicado. “Virginia sufrió un grave accidente y está recibiendo atención médica en el hospital; ella agradece enormemente el apoyo y los buenos deseos que le está enviando la gente”.