Con el primer día de abril, la automotriz Toyota difundió su nueva lista de precios que incluyó una novedad inédita: debajo de cada precio agregó lo que ese mismo vehículo costaría si no se le incluyeran impuestos nacionales, que es lo mismo que detallar cuánto es lo que paga el cliente de impuestos nacionales a la hora de abonar el vehículo.

La novedad la reveló el sitio especializado Motor1, que además hizo un relevamiento sobre las listas de precios de las demás automotrices, que hasta el momento siguen publicando sólo el precio final de sus vehículos (en el caso de las que lo hacen en sus páginas web, ya que algunas marcas no publican precios).

Lo que hizo Toyota fue aplicar la recomendación del Gobierno incluida en la Resolución 4/25 de la Secretaría de Comercio, publicada a mediados de enero, que establece que “deberá informarse en caracteres tipográficos menores a los utilizados para la exhibición del precio final, el importe neto sin la incidencia del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de los demás impuestos nacionales indirectos que impacten en los precios, acompañado de la leyenda PRECIO SIN IMPUESTOS NACIONALES. Lo expuesto regirá para la exhibición de precios en comercios y para anuncios publicitarios emitidos por cualquier medio”.

De esa manera la pick up Hilux, el modelo más vendido en la Argentina durante el mes de marzo, tiene para su versión “de entrada”, el chasis y cabina sin carrozar, un precio al público de 32,8 millones de pesos. Y más abajo, en su sitio web, la automotriz aclara que el precio “sin impuestos nacionales” es de $29,7 millones, un 10,3% menos. En el tope de la gama de la Hilux, la SRX 4×4, el precio trepa a $68,1 millones, pero sin impuestos nacionales sería $61,7 millones, la misma diferencia de 10,3%.

Pero si se pasa a autos o a vehículos tipo SUV, en los cuales el clientes paga un IVA de 21% (la pick up tributa 10,5%), ahí la brecha se agranda.

El Yaris Hachback, uno de los cero kilómetro más económicos que hay hoy en la Argentina y el más económico de la gama Toyota, tiene en abril un precio de lista de 22,6 millones de pesos y de $18,7 millones, “sin impuestos nacionales”. donde la incidencia de los impuestos nacionales. En ese caso, la carga impositiva sólo de Nación trepa a 20,8% del precio.

Lo de “impuestos nacionales” es una aclaración imprescindible, ya que al menos en el caso de los autos representa la mitad, o aun menos, de la carga impositiva total.

“Los precios los publicamos de acuerdo a la resolución de la secretaría de comercio que indica discriminar IVA e impuestos internos (de corresponder).Estos impuestos aplican sobre el auto en sí mismo”, dijo a Clarín Ezequiel Vallejos, director Corporativo de Toyota Argentina.

-¿Y el resto de la carga tributaria, como impuestos provinciales y tasas municipales?

-Para los demás tributos ya requieren el cálculo de la carga fiscal, que se va acumulando a lo largo de la producción, en el caso de los vehículos de producción local, así como en la comercialización. Un ejemplo es el impuesto a créditos y débitos, que se paga en las materias primas, luego en la autopartes, en los servicios y en cada pago del auto. Lo mismo ocurre con los impuestos a los Ingresos Brutos en la provincias y las tasas municipales.

-No son lineales con cada auto, ya requieren un cálculo y metodología para asumir el impacto promedio por vehículo. Por ejemplo, Ingresos Brutos y tasas municipales dependerán de donde se termine vendiendo el vehículo y a clientes de qué localidad. Para publicarlo con el precio y no sea objetado debería haber una definición metodológica.

Un trabajo de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) de comienzos de la década había determinado que la incidencia de todos los impuestos que se cobran en la Argentina era el 54% del precio de un vehículo de fabricación local puesto en el salón del concesionario.

En estos cinco años hubo tasas provinciales y municipales que aumentaron, en tanto el Impuesto PAIS fue aplicado y luego eliminado. También fue vuelta a incorporar y nuevamente eliminada la primera escala de los Impuestos Internos o “impuesto al lujo”, mientras que la segunda escala no fue eliminada pero sí rebajada la alícuota.

Aun con una actualización pendiente, el trabajo de ADEFA dejó en claro que hay una incidencia de los impuestos indirectos (cheque), provinciales (ingresos brutos) y municipales (tasas) que por ahora seguirán afuera de los precios publicados. Pero que, con toda seguridad, equivalen a la mitad, o más, de la carga impositiva total.



Fuente Clarin.com

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