Se acortan los plazos y se acerca el momento de la definición. Pero cada vez está más lejos el acuerdo que permitiría definir un calendario electoral en la Provincia de Buenos Aires. Cada día, o cada hora, se incorporan variantes que profundizan la ruptura entre Axel Kicillof y sus socios del oficialismo: La Cámpora/Cristina-Máximo Kirchner y el Frente Renovador/Sergio Massa. El fondo de la disputa: el desdoblamiento de los comicios de medio término, como pretende el Gobernador o unificadas como prefieren Cristina y Máximo Kirchner.
Este jueves debería retomarse la sesión de Diputados que entró en cuarto intermedio hace una semana, para tratar el proyecto de suspensión de las PASO en Provincia. Era un punto en el que parecía que había consenso. Hasta que a esa propuesta –del massista Rubén Eslaiman– le incluyeron un artículo que pide que las elecciones sean concurrentes. Es decir, el mismo día, en dos urnas diferentes. Boleta Unica para cargos nacionales, lista sábana para provinciales.
Inaceptable para Kicillof y el grupo de intendentes y legisladores que buscan “autonomía” de las decisiones del eje político que conforma el kirchnerismo. “La fijación de la fecha de elección en Provincia es atribución del Gobernador. Así dice la Ley”, argumentan en la calle 6, donde está la sede del Gobierno provincial.
“Otra trampa de los compañeros a quienes les creímos cuando nos dijeron que había voluntad de suspender las PASO”, lamentan cerca del gobernador. “Otra”, porque la semana pasada hubo un artilugio parecido. Mientras avanzaba un incipiente “acuerdo de cúpulas”, previo a un encuentro entre Kicillof, Máximo y Massa, la senadora María Teresa García, cercana a Cristina, presentó un proyecto que suspende la PASO y establece que la elección en provincia debe coincidir con la legislativa nacional.
Desde entonces, se rompieron los puentes. El ministro de Gobierno, Carlos Bianco, mandó a la legisladora a “leer la Constitución provincial”. Y desde el martes 25 de marzo, a las 21 se cortó el diálogo entre las partes en disputa.
Para este jueves a las 14 están convocados los diputados. Para avanzar con el proyecto del kirchnerismo+massismo, se requieren dos tercios de los presentes en el recinto, porque se trata de una iniciativa que no se trató en comisión.
Sería un máximo de 62 legisladores. O alguno menos, si hay inasistencias. El bloque de Máximo y del grupo de intendentes del GBA que le responden junta 26. Los “libertarios blue” (entraron con LLA pero rápidamente armaron una bancada aparte), son 9. Si todos los representantes del PRO, más los que responden Patricia Bullrich también se sumaran (son 13 y la semana pasada plantearon la suspensión de las PASO en una sesión “testimonial” de minoría), podrían acercarse, pero necesitarían el apoyo de los libertarios “puros”.
Son 13, liderados por Agustín Romo, que también presentaron un proyecto de suspensión de las internas. De llegar a este punto, estaría el bloque de LLA en la misma trinchera que el kirchnerismo. Y con este agrupamiento llegarían a 61 votos para impulsar la jugada que detesta Kicillof. Pero al teatro de operaciones de la Legislatura ingresó un actor inesperado.
Casi al mismo tiempo que en La Plata se debate esta disquisición electoral, en el Senado el kirchnerismo estaría por darle un duro golpe al Gobierno con el veto de los pliegos de los jueces cortesanos Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla.
Imposible de digerir para Javier Milei. Así, la jugada en el Parlamento provincial retrocede varios casilleros.
Quedaría por sondear la chance de que el radicalismo de Maxi Abad (tiene 8 representantes) o el de Facundo Manes (otros 7) puedan sumarse a la propuesta de Eslaiman-La Cámpora. “El neurocirujano podría tentarse con las elecciones concurrentes. El otro radicalismo siempre reclamó que el gobernador primero fijara la fecha, para luego debatir”, decían este miércoles feriado los voceros legislativos que se acercaban a la capital bonaerense para el encuentro clave.
Pero el escenario de la discusión tiene otras locaciones además del Palacio legislativo provincial y el nacional. Porque también a la hora de la siesta, en el Teatro Argentino de La Plata, la agrupación interna del gobernador “Derecho al Futuro”, con la que intenta hacer pie en el PJ bonaerense, tiene programado un plenario al que asistirá Kicillof.
En rigor, se trata de una actividad política programada por Barrios de Pie, una de las organizaciones que respaldan al gobernador. “Se planificó hace casi un mes, cuando creíamos que tendríamos resuelto el cronograma electoral porque los compañeros nos apoyaban en la suspensión de laas PASO”, se quejan desde Gobernación.
Después de eso llegaron los proyectos “anticonstitucionales” y las “tretas” legislativas. Además de otros mensajes considerados como “aprietes”: la versión de que Cristina encabezaaría la lista de diputados por la Tercera Sección electoral (sur del GBA) donde tiene mayor arraigo el kirchnerismo. Y hasta el amague de una candidatura del propio Massa por la Primera Sección (Norte del conurbano).
El gobernador tiene una última carta, en caso de que Diputados vote esta propuesta que -por ahora- no tendría respaldo de dos tercios de los legisladores. Antes de que se convierta en ley, previo a su paso por el Senado, podría dictar el decreto de convocatoria a elecciones en PBA, en una fecha distinta al 26 de octubre que fijó Nación.
Esta decisión no se conocerá mañana. Pero es la ficha de oro que guarda el Gobernador. Y está dispuesto a jugarla, aseguran en La Plata.