
Tras su participación en el Mundial de Clubes, donde tuvo un digno papel con los europeos, pero estuvo opacado por el empate ante el Auckland City, Boca decidió hacer borrón y cuenta nueva tras un flojo primer semestre. Y concretada la vuelta del campeón del mundo, Leandro Paredes, y tras el empate en el debut ante Argentinos Juniors, le puede sumar una nueva ilusión a sus hinchas de cara a los próximos encuentros de local: se reiniciará el filtro de asistencia a la Bombonera, otorgándoles la posibilidad de ir a la cancha a aquellos socios que no podían hacerlo por culpa del porcentaje de asistencia.
Más allá de la mística, la historia y la importancia que tiene la cancha del Xeneize, es un hecho que hace rato le queda chica y no puede atender a la demanda de socios que desean poder asistir a los partidos. El Estadio Alberto J. Armando cuenta con una capacidad de 55.000 espectadores, mientras que el club de la Ribera tiene una masa societaria de más de, aproximadamente, 100.000 socios activos y 200.000 adherentes, quienes no tienen prioridad de entrada a partir de esta problemática.
Desde hace tres años que la dirigencia de Boca encabezada por Juan Román Riquelme impuso un sistema de prioridad para reservar entradas a aquellos socios activos que posean más del 70% de asistencia en los partidos disputados en los últimos 12 meses y un 50% para los que residan en el interior. Esto despertó criticas por parte de algunos socios que no alcanzaban con este requisito, el cual les brindaba la posibilidad de sacar su adicional en segunda instancia, pero con chances prácticamente nulas de lograrlo.
Según confirmaron desde el club -todavía no se hizo el anuncio oficial-, a partir del encuentro ante Racing correspondiente a la fecha 4, el Xeneize reiniciará este sistema, dejando a todos los socios activos en foja cero y en igualdad de oportunidades para la compra de entradas al estadio. La idea estaría puesta en que se comience a contabilizar la concurrencia a Brandsen 805 desde dicho encuentro ante La Academia, previsto para el fin de semana del 10 de agosto. El filtro continuará, pero los socios vuelven a cero en el porcentaje de asistencia.
Sin dudas será una decisión que traerá opiniones cruzadas. Desde el enojo de aquellos socios que cumplían a rajatabla con las condiciones establecidas y puedan llegar a perder su lugar en la cancha, hasta los que ven esto como una posibilidad de ver al equipo de Miguel Ángel Russo después de tanto tiempo de espera. Aunque todavía no está claro cómo lo implementará el club: se está preparando un informe para poner en tema a todos los socios y socias de la institución que será publicado en los próximos días. Lo concreto es que ante la dificultad de ampliar la Bombonera, teniendo en cuenta su capacidad total, se hace prácticamente imposible satisfacer el deseo de todos los socios de Boca en poder ir a alentar a su club.