La Semana Santa se celebra este año del 17 al 20 de abril y durante esta celebración la iglesia católica no permite comer carnes rojas a sus creyentes, especialmente el Viernes Santo, por lo que se recomienda comer pescado.

A lo largo de este período, los creyentes hacen una introspección y limpieza espiritual, que viene con un período de penitencia. Al mismo tiempo, realizan jornadas de ayuno y abstinencia en conmemoración al sufrimiento de Jesús de Nazaret antes a ser crucificado.

La Semana Santa recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén el Domingo de Ramos, la Última Cena el Jueves Santo, la crucifixión y muerte del hijo de Dios en el Viernes Santo, y su resurrección en el Domingo de Resurrección.

El hecho de no comer carne y en su lugar comer pescado es interpretado como una jornada de penitencia y una vía para unificar un ritual. Este sacrificio personal está conectado a otras acciones, valores, como el perdón, la paciencia, la empatía y la ayuda hacia los demás.

Consumir pescado en Viernes Santo se asocia también a la fe. Por ejemplo, Jesús multiplicó cinco panes y dos peces para alimentar a una multitud que se encontraba en un lugar desolado cerca del mar de Galilea; este hecho se puede leer en Marcos 6:41-43.

El padre José de Jesús Aguilar, sacerdote de la Arquidiócesis de México, explica que esta costumbre de los fieles católicos de abstenerse de comer carne durante esta Semana, se originó en los comienzos de la Iglesia. Lo que se sugería era comer pescado, ya que la gente no tenía dinero para comer carne, un alimento de lujo que solo podía ser consumido en grandes celebraciones

Este es el día en que Cristo murió, por lo que parece apropiado abstenerse del derramamiento (y consumo) de sangre. El viernes, el sexto día, también fue el día en que Dios creó a los animales, por lo que abstenerse de comer carne es una “suspensión de la ejecución” simbólica para las vacas, los cerdos y las ovejas, así como la cruz nos salva de la muerte eterna, según la página web católica US Catholic.

Por lo tanto, la práctica de comer pescado en lugar de carne durante la Semana Santa se ha mantenido a lo largo de los siglos como una forma de observar la penitencia, recordar el sacrificio de Jesús y fortalecer la conexión con la fe cristiana.

Según el sitio oficial de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, no solo el pescado y los mariscos se pueden consumir en el Viernes Santo, sino que los anfibios y reptiles también entran dentro de la dieta de abstinencia de Semana Santa.

Las carnes blancas, como pollo, pavo, pato y ganso, están permitidas durante la Cuaresma, ya que la Iglesia categoriza como carne únicamente al tejido muscular de mamíferos. Además, se pueden consumir productos como huevos, lácteos y granos.



Fuente Clarin.com

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