Un informe del Observatorio Pyme detalla que el sector atraviesa bajos niveles de actividad y una fuerte presión competitiva por la apreciación cambiaria, la desregulación del comercio exterior y las medidas de promoción de las importaciones.

Frente a esto, las pymes han tenido que recurrir a estrategias defensivas para reducir sus costos. Entre ellas, la suspensión y reducción de personal con una profunda caída del empleo en 2024.

“El proceso de desregulación del comercio exterior tiene impactos ambiguos en la producción, por un lado favorece el acceso a insumos, componentes y tecnología pero también incentiva la competencia”, señalaron.

De acuerdo a los datos del cuarto trimestre 2024, el 40% de las pyme industriales se sentía amenazada por las importaciones y el 23% indicó que cayó su participación en el mercado interno durante el último año.

Entre las pymes que identifican a las importaciones como una amenaza, la caída llega al 56%.

A las pequeñas empresas les preocupa principalmente la entrada de productos desde China y Brasil.

Por orígenes, China (68%) y Brasil (17%) son los principales países desde donde se perciben las amenazas, pero para algunos sectores también preocupa la entrada de productos desde otros países limítrofes y también desde los grandes centros industriales (América del Norte, Unión Europea y resto de Sudeste Asiático).

Respecto de relevamientos anteriores, se destaca la suba de la amenaza de Chile hasta casi 4%, en contraste con el rango promedio de entre 1 y 2% que representó históricamente.

“Hay una agenda explícita de reducción de aranceles que, en un contexto como el actual, alienta la importación sin terminar de brindar incentivos análogos a la producción. En particular, hubo rebajas arancelarias en sectores de insumos industriales, electrodomésticos, en el sector de textil, confección y calzado y en el automotor”, remarcan.

Según el relevamiento, están bajo la “amenaza importadora” el 67% de las pyme de la industria textil, cuero y calzado y el 54% de las metalmecánicas.

Si bien las pymes locales ven caer su participación de mercado ante la llegada de importados, a la vez se benefician de este proceso.

Esto ocurre porque el 18% de las pymes industriales sustituyó insumos locales por importados en el último año y el 30% espera aumentar la importación en 2025.

A la vez, el 7% de las pymes industriales reemplazó producción propia por productos importados en 2024 y el 18% prevé un aumento de las importaciones en 2025.

El Observatorio advierte un aumento “acelerado” en las importaciones de bienes del total de la economía: entre agosto de 2024 y febrero de 2025 crecieron un 53% a precios corrientes y un 72% en términos reales.

De todos modos, en la medición a precios corrientes aún no alcanza el máximo histórico (13% por debajo de junio de 2022) mientras que, ajustado por precios, se encuentra en niveles históricamente elevados.

“La tendencia alcista refleja una dinámica compleja para la competitividad del sector industrial, en un escenario aún de baja actividad económica”, sostienen.

“Las recientes reducciones arancelarias, junto con las medidas de aliento a las importaciones, crean una presión competitiva sobre las PyME”, concluyen.



Fuente Clarin.com

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