Cuando Marianela Núñez recibió en 2022 el premio a la mejor bailarina del Reino Unido, alguien le dijo “vas a tener que encargar un nuevo estante para tu casa”. Pero ya estaba encargado y esa fue la respuesta risueña de Marianela. Sin embargo, la distinción recibida el martes pasado no cabe en un estante, o mejor dicho, lo excede: el rey Carlos III acaba de otorgarle el título de Oficial del Imperio Británico por “sus servicios a la danza”.

Para los incontables admiradores de Marianela Núñez (43) es una gran alegría, pero seguramente no representa una sorpresa; el hecho en sí, que involucra a la realeza británica, resulta, por supuesto, imponente. Pero una distinción más en la carrera de Marianela Núñez es lo menos que podría esperarse para esta artista que es, además, una trabajadora incansable.

Los críticos de danza y ballet del Reino Unido conforman el prestigioso Critics’ Circle, que otorga premios a la danza en distintas categorías. Marianela Núñez ha obtenido cinco: el primero fue en 2002 como “Joven promesa” y luego en 2005, 2012, 2018 y en 2022, como “Mejor bailarina”.

Un cuento de hadas

En una entrevista a través del océano Marianela Núñez cuenta todo sobre la distinción recién recibida:

Mientras iba hacia el castillo de Windsor pasaron por mi cabeza los 28 años que llevo viviendo en este país; llegué cuando tenía quince años y estaba llena de sueños, de esperanzas y metas. El motor fue siempre el amor y la pasión que siento por lo que hago”.

A Marianela se le quiebra la voz: “El país me adoptó, el Royal Ballet me adoptó, y gracias a todo esto pude formar una vida y una carrera soñada”.

Marianela Núñez, junto a sus padres en el Castillo de Windsor.Marianela Núñez, junto a sus padres en el Castillo de Windsor.

-¿Qué tuvo de especial la ceremonia con el rey Carlos?

-Estuvieron mis papás, lo que hizo todo aún más especial. Quiero decir que este reconocimiento hacia mí es sobre todo un reconocimiento a los que forman parte de mi camino y que me han ayudado -incluso sin saberlo- a crear mi vida como bailarina y también como mujer: pienso en mi familia, mis amigos, mis seres queridos; en los maestros, directores, coreógrafos, colegas, partenaires y en todo el público alrededor del mundo.

-Y yendo a otro plano, quizás un poco más frívolo, de las cosas, ¿cómo estuvo concebido tu vestuario para la ceremonia?

-El “outfit” que me hicieron fue muy pensado en todos los detalles: el color rosa del tapado es muy de las ballerinas. Es de una marca con la que yo colaboro y el modelo se llama “Odette”, como el personaje de El lago de los cisnes. La cartera es de una marca que usaba la reina Isabel, así que fue un pequeño recuerdo para ella. Las plumitas que tenía en el tocado eran por Odette, el Cisne Blanco. Y los zapatos me los hicieron a medida, con un taco cómodo que me permitiera caminar hacia atrás cuando me retirara del salón.

Y continúa contando el día que pareció un cuento de hadas: “Otro toque que me emocionó, fue que cuando llegamos al castillo y tuvimos que subir la escalera -esas escaleras hermosas de los palacios- había músicos tocando en vivo; y justo al llegar arriba empezó a sonar el tango Por una cabeza. Imaginate”.

Una gran lista de roles

No resulta original, pero parece ineludible, mencionar los centenares de miles de seguidores que Marianela tiene en Instagram. Hoy son cerca de 700.000 y para los que ven allí sus breves videos, filmados en ensayos, hay una fuente permanente de admiración y deleite.

Pero este acercamiento a una bailarina fuera de lo común es apenas una muy, realmente muy pequeña aproximación a su talento excepcional. Para quienes tienen o tuvieron la dicha de verla en un escenario, la experiencia es superlativa.

Marianela Núñez y sus padres posan orgullosos luego de la distinción a la excelente bailarina argentina.Marianela Núñez y sus padres posan orgullosos luego de la distinción a la excelente bailarina argentina.

En el Teatro Colón la admiramos interpretando a Giselle, a la Tatiana de Oneguin, a Odile y Odette en El lago de los cisnes, a la princesa Aurora de La bella durmiente. Pero sus roles en la compañía a la que pertenece desde hace casi tres décadas, el Royal Ballet de Londres, conforman una lista mucho más larga y considerablemente heterogénea.

Como seguramente mucha gente sabe, Marianela Núñez se formó en el Instituto de Arte del Teatro Colón pero muy temprano comenzó su carrera profesional: tenía apenas 14 años. Al cumplir los 16 ingresó al Royal Ballet de Londres y a los 20 había ya la habían ascendido al nivel de primera bailarina. En esta compañía permanece hasta el día de hoy, pero también hace frecuentes presentaciones en el mundo como bailarina invitada. Una vida agitadísima, plena de compromisos artísticos. El confinamiento de 2020 ´por la pandemia le permitió, al menos, unas vacaciones que no se tomaba desde hacía una década.

Mirarse hacia adentro

Hay que remitirse nuevamente al año 2022 para evocar su preparación del rol de Julieta, del Romeo y Julieta de Kenneth McMillan con una de las más grandes artistas de la danza de nuestro tiempo: la italiana Alessandra Ferri, que bailó innumerables veces en la Argentina y que no ha abandonado su carrera escénica. Ese fue el momento en que Marianela se refirió a lo que llamó sus inseguridades, una confesión muy íntima que no es fácil encontrar en un artista.

Decía Marianela: “Querría haber tenido una cámara a mano para poder capturar todo lo que viví en esos ensayos con Alessandra. Supongo que ella venía viéndome en las clases con la compañía y descubriéndome, no sólo como bailarina sino también como persona; mis inseguridades por ejemplo.

Marianela Núñez ha brillado en todo tipo de roles. Está en el Royal Ballet de Londres hace casi 30 años.Marianela Núñez ha brillado en todo tipo de roles. Está en el Royal Ballet de Londres hace casi 30 años.

-Sí, mi manera de “zafar” en ciertas situaciones. Los mecanismos que uso para tapar en vez de enfrentar, tanto cuando bailo como en la vida. Por ejemplo, decirme a mí misma firmemente: “Sí, estoy bien, estoy muy, muy bien”, en momentos en que no estoy para nada bien. Alessandra me decía: “No tengas miedo de ser vulnerable”. Ella me “destapó”, artística y personalmente, y fue como si me hubiera quedado desnuda.

Frente a la pregunta sobre qué relación personal y afectiva sostiene con la Argentina después de tanto tiempo viviendo en Londres, respondía: “Mi vínculo emocional con la Argentina es muy fuerte: allí están mi familia, mis seres queridos y tengo que seguir regando esas raíces porque es el lugar donde vine al mundo. Pero las que desarrollé aquí quizás tienen más fuerza. Son muchos años de pertenecer a una institución como el Royal Ballet, que me abrió sus puertas con una inmensa generosidad y donde nunca nadie me hizo sentir que venía de afuera”.

Y finaliza: “No querría que parezca un cuento de hadas pero todo lo que me imaginaba de chiquita, cuando empecé a formarme como bailarina, lo recibí en este lugar. En realidad, recibí mucho más de lo que imaginaba. Les debo todo. Y además, al margen del Royal Ballet, admiro cómo la gente vive aquí y el respeto que tiene por sus tradiciones. Siento por este país un amor mezclado con el agradecimiento”.



Fuente Clarin.com

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