Las relaciones de Estados Unidos con los 27 países de la Unión Europea precipitan por el plano inclinado de las decisiones del presidente Donald Trump acompañadas de gestos agresivos contra los que deberían ser sus principales aliados.

El sábado anunció aranceles terribles del 30% a todos los países del bloque para enderezar sus propias cuentas en los intercambios. Les dio tiempo hasta el 1 de agosto antes de comenzar a aplicarlas, prometiendo más aranceles a los que se resistan.

La novedad tiene aturdida a Europa, aunque ya en el tercer aniversario de la invasión rusa a Ucrania, EE.UU. votó en las Naciones Unidas con los rusos dejando a la intemperie a sus aliados europeos.

O sea que siguen los durísimos golpes a los aliados. En particular Italia, Alemania y Francia, en ese orden, son los que tienen la mayor presencia en los intercambios internacionales.

Italia es el más afectado. En 2024 exportó por 76.344 millones de dólares a EE.UU. e importó por 32.337 millones con un saldo favorable de 49.393 millones. Fue mejor en los cuatro primeros meses de 2025, con un superávit de 15.088 millones y un aumento de mil millones de dólares respecto al año anterior.

Fueron cifras suficientes para explicarse porqué Trump se haya decidido por un conflicto abierto que gestiona a cara de perro aunque aclara que está dispuesto a hacer concesiones en la negociación. En pocas palabras explicó que “el mundo nos ha robado” y es hora de pasar a la acción.

En Italia, la oposición ataca como nunca a la primer ministro Giorgia Meloni, líder de las derechas gobernantes, que gobierna apoyada en una relación de gran amistad mutua con Donald Trump, que eligió para compensar eventuales problemas por su pasado en la extrema derecha.

Hasta ahora ha mantenido bien el comando, pero el caso Trump representa un problema complicado.

La centroizquierda en la oposición le reclama una postura crítica frente al jefe de la Casa Blanca, que Meloni elude simplemente llamando a las negociaciones directas con EE.UU. y a través de la Unión Europea.

El partido Democrático, que lidera la centroizquierda, destacó que “con la carta enviada a la Comisión Europea, Trump ha sancionado que la Unión Europea no es más un aliado estratégico para Estados Unidos y ha alzado los aranceles al 30%. Es urgente y necesario que Europa se una y haga sentir voz y su peso para defenderse de Donald Trump”.

Ya se evocan por todos lados los riesgos que acechan al aparato productivo italiano: los dos sectores más afectados son el de maquinarias y el de los fármacos. que exportaron el año pasdo ente ambos casi 26 mil millones de dólares.

Los cálculos de daños a la economía italiana varian mucho: van de 12 mil millones euros en caso de que se fije un arancel menor, a 35 mil millones de euros si se aplica el total del 30%.

De allí que este martes ya se reúnen productores, organizaciones empresarias y de productores con el gobierno, para elaborar un mapa del daño causado por la decisión de Trump.

Los sindicatos alarmados comienzan a planear manifestaciones porque se esperan duros golpes a la ocupación.

Es muy grande la preocupacion en el sector agroalimentario. Las exportaciones a EE.UU. valen el 12% del total de las ventas agroalimentarias en en el exterior. Los aranceles afectarían al 80 por ciento del vino italiano mientras que un producto príncipe como el Grana Padano podría superar ampliamente un precio de 50 dólares al kilo en EE.UU.



Fuente Clarin.com

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