La rutina del cuidado de la piel es fundamental para mantenerla saludable, y los tratamientos nocturnos juegan un papel crucial en este proceso.
“Durante la noche cede el estrés de la jornada, y los procesos de equilibrio y reparación (homeostasis) adquieren mayor relevancia. La regeneración celular, influenciada por el ritmo circadiano, se incrementa por la noche, al igual que los mecanismos defensivos contra productos del estrés oxidativo. Esto contribuye con la reparación de los daños acumulados durante el día, como la exposición a los rayos UV y la contaminación”, detalla la dermatóloga María Inés Hernández, asesora de la marca Dermaglós.
Es por esto que los expertos coinciden en que es vital utilizar productos adecuados antes de dormir para potenciar estos beneficios naturales.
Claves del Beauty Sleep
El primer paso es limpiar, tanto si hay maquillaje como si no, para eliminar la suciedad acumulada durante el día, el exceso de grasa y las impurezas.
“Si la limpieza no es la correcta, se impedirá que la piel respire y esto traerá como consecuencia la aparición de poros obstruidos, haciendo que los tratamientos aplicados para la hidratación no sean absorbidos correctamente y, por lo tanto, su acción sea mínima”, aclara la cirujana Cristina Sciales. Este punto es crucial para asegurar el rendimiento de las cremas que se utilizan de noche.
Para cada tipo de piel

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Hay limpiadores de distintos tipos y con diferentes texturas. La dermatóloga Marilina Zabalo, especialista de PerPiel -la línea de cuidado de la piel de Laboratorios Bernabó- explica las diferencias: “Los geles o jabones líquidos, son conocidos por su frescura y capacidad para eliminar el exceso de grasa e impurezas. Son ideales para pieles grasas y propensas al acné. Estos limpiadores proporcionan una limpieza profunda sin resecar la piel”, detalla.
Las emulsiones son la mejor opción para quienes quienes buscan una limpieza delicada con un toque de hidratación.
“Combinan la frescura de los geles con la suavidad de las cremas, dejando la piel limpia y nutrida. Son ideales para todo tipo de cutis, especialmente para quienes necesiten equilibrar la limpieza profunda con la retención de la humedad esencial”, agrega Zabalo.
Qué usar al final del día
Si se tiene poco tiempo, o se prefiere una rutina rápida, hay 2 pasos que se deben incluir en el cuidado nocturno: una adecuada limpieza y un producto humectante, con eso es suficiente. Pero también pueden sumarse otros productos, como los que actúan sobre pieles muy delicadas que merecen atención especial, como la del contorno de ojos, ya que suele ser la primera en mostrar signos de fatiga o envejecimiento, por lo que una crema nocturna es imprescindible.
Es importante aplicar el contorno antes que el resto de los hidratantes y hacerlo de manera suave, sin frotar la piel.
Para quienes prefieren rutinas más extensas, la dermatóloga Hernández sugiere otros pasos después de la limpieza. “Los tónicos pueden tener propiedades hidratantes y/o calmantes. Además, ayudan a eliminar cualquier residuo que el limpiador no haya removido. Luego es el momento de aplicar un suero, con el principio activo que cada piel necesite. Pueden ser ricos en ácido hialurónico, vitamina C o niacinamida, entre otros principios activos. Por último, un paso clave: la hidratación, ya que mejora la absorción del suero y prepara la piel para cualquier otro producto o tratamiento posterior.”
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En cuanto a los ingredientes, se debe optar por fórmulas con activos en función de cada necesidad.
“El ácido hialurónico, sobre todo el fragmentado, estimula la síntesis de colágeno y actúa como redensificante de la dermis, devolviendo firmeza a la piel. Además, hay otras sustancias aliadas, como los aminoácidos esenciales, como la arginina, también reestructurante, y el glicoleol, que reconstituye la barrera lipídica que se pierde con el tiempo y la acción de factores externos”, detalla la dermatóloga Cristina Pascutto, secretaria general de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) y asesora de la marca Eau Thermale Avène.
Muchos de estos activos se combinan entre sí para lograr una sinergia de acción, maximizando sus efectos.
Pascutto también aconseja la utilización nocturna de aquellos dermocosméticos elaborados con ácidos, como el retinaldehído. “Existen productos específicos para cada tipo de piel por lo que la selección adecuada es fundamental, los más emolientes y nutritivos para pieles secas, los seborreguladores, en cambio, para las grasas o acneicas”, agrega.
Dormir bien
El sueño no solo es esencial para el descanso del cuerpo, sino que juega un papel crucial en la salud y el aspecto de la piel.
“Sabemos que dormir mal aumenta los signos de envejecimiento y se producen alteraciones de la barrera cutánea o ultravioleta (UV). Dormir como mínimo ocho horas regularmente ayuda a combatir dichos factores”, detalla Sciales.
Además, al dormir lo suficiente, el cuerpo produce colágeno, una proteína clave que mantiene la piel firme y flexible. Por eso, descansar adecuadamente no solo mejora el bienestar general, sino que también es un aliado en el cuidado del cutis, ayudando a mantenerlo saludable y luminoso.
El buen descanso, junto con el uso de los productos adecuados, permitirá que la piel se regenere correctamente. También mejorará su textura, ayudará a reducir las líneas de expresión y a tener una apariencia más luminosa.