La Costa Atlántica bonaerense esconde verdaderas joyas naturales, y una de ellas es el Balneario Marisol, un destino que combina playas extensas, bosques, atardeceres de postal y una excelente propuesta para los amantes de la pesca. Ubicado en la provincia de Buenos Aires, este rincón paradisíaco atrae a turistas de todo el país que buscan tranquilidad y naturaleza en su máxima expresión.
Con apenas 200 habitantes estables durante el año, Marisol se transforma en el verano, cuando miles de turistas llegan de visita. Su atractivo radica en sus playas amplias y solitarias, ideales para quienes buscan descanso sin el bullicio de los balnearios más concurridos.
Ubicado en la zona de la “panza” de Buenos Aires, este balneario presenta una particularidad geográfica que lo diferencia de otros destinos como Mar del Plata, Pinamar o Villa Gesell: aquí, el mar no mira hacia el este, sino hacia el sur. Este fenómeno genera un espectáculo visual único en el verano, cuando el sol se eleva sobre el océano y recorre todo el cielo para despedirse en un atardecer inolvidable sobre la costa.
Marisol es uno de los pocos puntos de la Costa Atlántica donde todavía es posible disfrutar de una pesca variada directamente desde la playa, sin necesidad de embarcarse. Entre octubre y marzo, los pescadores pueden capturar pejerrey, corvina, gatuzo y rayas grandes, mientras que en invierno se destacan los pejerreyes de gran tamaño y el lenguado, una de las especies más codiciadas.
De hecho, para quienes buscan la mejor experiencia de pesca del lenguado, el Río Quequén Salado es el lugar ideal durante el verano. Luego, en mayo, la especie migra hacia la desembocadura del río en el mar.
Desde la Ciudad de Buenos Aires, el trayecto hasta Marisol implica recorrer 576 kilómetros en aproximadamente siete horas. El camino recomendado implica tomar la Autopista 25 de Mayo, continuar por la Autopista Ezeiza-Cañuelas, luego la Ruta Nacional 3 y finalmente el Camino Provincial 108-08, que conecta con la localidad de Oriente y, desde allí, con el balneario.
Este pequeño paraíso es ideal para quienes buscan un destino diferente, con playas extensas, naturaleza virgen y la posibilidad de disfrutar de la mejor pesca en un entorno tranquilo. Sin dudas, Balneario Marisol es uno de los secretos mejor guardados de las playas argentinas.