El día de “cero compras” convocado este miércoles por la oposición en Turquía como forma de protesta contra el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan -tras el arresto del alcalde socialdemócrata de Estambul, Ekrem Imamoglu- tuvo un gran impacto, según relataron a EFE varios empresarios.

“El boicot parece tener bastante éxito, o esa es la impresión que recibimos de nuestras filiales. Quien viene a comprar hoy, en general solo compra artículos de primera necesidad, como pan”, dijo a EFE el dueño de una cadena local de supermercados, que pidió el anonimato.

El gerente de otra cadena de supermercados, presente sobre todo en Ankara, estimó que hacia el mediodía, la afluencia de clientes era una cuarta parte de lo habitual.

“Solo compran pan y cosas básicas. Por lo que vemos en nuestras tiendas, el boicot tiene mucho éxito”, dijo este empresario, que tampoco quiso ver publicado su nombre.

También el director de una cadena de gasolineras, que asimismo pidió anonimato, estimaba el volumen de clientes en la cuarta parte de lo habitual.

El boicot ha causado gran polarización en el discurso público, ya que para los movimientos de protesta, encabezados por el partido de Imamoglu, el socialdemócrata CHP, es una especie de pulso para mostrar su fuerza, mientras que desde el Gobierno se ha calificado de “sabotaje” a la economía y se ha tildado incluso de ilegal.

“Llamar al boicot de nuestros comerciantes, de nuestros productos locales y nacionales, es una traición al país y la nación”, escribió en la red X el ministro del Interior, Ali Yerlikaya, junto a una foto que lo muestra haciendo la compra en un supermercado.

También el ministro del Comercio, Ömer Bolat, difundió una imagen suya haciendo la compra.

Durante las masivas protestas de marzo, el CHP, el mayor partido de la oposición, había pedido boicotear varias populares marcas propiedad de grandes conglomerados empresariales bien conectados con el Gobierno y a menudo dueños de prensa y cadenas de televisión que difunden únicamente el discurso oficial.

Pero en añadidura, los movimientos opositores compuestos en gran parte por estudiantes y jóvenes habían difundido en redes el 2 de abril como fecha de “cero compras” para mostrar el poder de la ciudadanía y como protesta por la carestía de vida general.

El diario opositor BirGün recuerda que el propio Erdogan había invitado aún en diciembre pasado a la ciudadanía a boicotear “productos y servicios de precios inflados” para así frenar la inflación, actualmente en un 39 % interanual.

Sin embargo, la Fiscalía de Estambul ha iniciado una investigación sobre llamamientos a sumarse al boicot al considerarlas delitos de odio y discriminación e incitación a la hostilidad.

La polémica entre defensores y detractores del boicot ha incendiado las redes y el director de la cadena pública TRT ha anunciado que expulsará de la popular telenovela Teskilat a la actriz Aybüke Pusat, por haber difundido en su red social el llamamiento al boicot.

El hastag #AybükePusat, usado por ambos bandos, se convirtió en tendencia, con más de 60.000 mensajes en la red X, y numerosas actrices turcas respaldaron a su colega frente al despido.



Fuente Clarin.com

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