En plena disputa con Cristina Kirchner por el liderazgo del peronismo, reflejada en la pelea por el calendario electoral bonaerense, Axel Kicillof blanqueó su decisión de adelantar los comicios provinciales, pidió dar una discusión sobre el funcionamiento del espacio en un eventual nuevo gobierno, aseguró que a diferencia de Alberto Fernández el presidente deberá tener autoridad y de ese modo ratificó su intención de llegar a la Casa Rosada en 2027, sin la jefatura de la titular del PJ.
“Milei puso la boleta única en papel en una ley que obliga a votar con dos urnas y dos sistemas distintos. Esa elección es un problema, es un caos. ¿Cómo se puede garantizar que la gente pueda ir a votar. Una solución posible es en dos días distintos”, argumentó el gobernador en el Teatro Argentino de La Plata, en el cierre de un debate organizado por el subsecretario de Economía Popular bonaerense, Daniel Menéndez.
“Buena parte de los intendentes quieren que la elección sea en dos días distintos. Necesitamos que no entre la motosierra en los Concejos Deliberantes y en la Legislatura con una discusión franca. Eso no quiere decir abandonar la cuestión nacional. Estamos para dar las dos discusiones y no le vamos a sacar el cuerpo a ninguna”, completó Kicillof. “¡Poné la fecha!”, le gritaron desde la platea, y el mandatario respondió con una sonrisa.
Antes, al promediar el discurso de más de dos horas, el gobernador había remitido al gobierno de Alberto Fernández para sentar posición sobre la confrontación actual de cara a la próxima etapa de Unión por la Patria. “El triunfo de Milei es resultado de dos experiencias frustrantes. El Gobierno de Macri fue un desastre absoluto. Es un tema para discutir un largo rato, pero nuestro gobierno salió mal. Es imprescindible dar esta discusión para adelante, es un tema de futuro, para no repetirlo”, planteó Kicillof.
El acto coincidió con una jornada tensa para el peronismo, por la sesión en la Cámara de Diputados bonaerense para tratar la suspensión de las PASO y la concurrencia de las elecciones provinciales con las nacionales, como pretende el kirchnerismo, a diferencia de Kicillof. Cuando arrancó el discurso del gobernador, en la Legislatura habían pasado a un cuarto intermedio.
“Está sobrecargado el ambiente. Quiero dejar claro qué estamos haciendo y por qué, y qué no voy a hacer y por qué”, aclaró de entrada el mandatario, que arrancó con un análisis del panorama internacional a partir de los aranceles dispuestos por Donald Trump, mechado con críticas a Javier Milei.
Luego, sin nombrar en ese tramo a Cristina Kirchner, se metió en la interna del peronismo con el foco en el último gobierno del Frente de Todos. “No tenemos remedio si no somos capaces de discutir en los lugares adecuados sin tachar al otro de traidor y de no sé qué. Si nos tiramos de un lado a otro es un papelón y eso es parte de lo que pasó en la etapa anterior. No vengo a tirar tosca”, señaló Kicillof, en el pasaje del discurso más aplaudido por los asistentes.
De ese modo el gobernador ratificó su proyecto presidencial y que su intención será construirlo sin la jefatura de la presidenta del PJ. “Fue un gobierno sin decisión, sin autoridad. Y yo lo pienso de cara a lo que se viene. Es importantísimo. Ganamos las elecciones y después no pudimos gobernar con ese sistema. El proyecto en la etapa que viene va a tener que tomar decisiones fuertes”, siguió tomando como referencia la fallida gestión de Alberto Fernández.
“Hay que bancar a Kicillof”, cantaron los presentes. En el escenario lo acompañaron Carlos Bianco, el intendente platense Julio Alak y Menéndez. En las primeras filas lo escucharon ministros como Augusto Costa, Walter Correa y Alberto Sileoni, y jefes comunales como Fabián Cagliardi (Berisso) y Andrés Watson (Florencio Varela). Afuera hubo militantes de Barrios de Pie, el Movimiento Evita y Patria Grande, entre otras agrupaciones.
Más allá de que en el transcurso del acto todavía no estaba definido lo que sucedería en la Legislatura luego del cuarto intermedio, Kicillof no tenía previsto anunciar en ese ámbito ni dar precisiones sobre el decreto para fijar la fecha de las elecciones para cargos provinciales y municipales.
“Están claras las dos posiciones, la de Axel y la de ellos. Nosotros estamos dispuestos a retomar el diálogo, queremos resolverlo por consenso, pero por los tiempos ya no hay tanto margen”, dijo a Clarín un integrante del Gabinete bonaerense. Con las palabras del gobernador, quedó claro que decidió avanzar con el desdoblamiento.
En la previa, La Cámpora difundió un documento con el título “Una sola Nación, una sola Provincia, una sola elección”, con la firma de intendentes, legisladores y sindicalistas, para exhibir los respaldos a las elecciones concurrentes. Antes, 47 jefes comunales habían apoyado a Kicillof con el desdoblamiento.
“Hay que construir una alternativa política que vuelva a gobernar la Argentina, que incluya a todos. En esto nadie tiene la vaca atada ni la verdad absoluta”, cerró Kicillof su discurso.