Apenas dos horas separan el ruido constante de CABA de un lugar donde el tiempo parece detenerse. Se trata de Cazón, un pequeño pueblo bonaerense que, con menos de 250 habitantes, invita a los visitantes a reencontrarse con la naturaleza y disfrutar de su increíble historia. Es uno de esos destinos que, una vez que se conocen, siempre quedan guardados en la memoria.

Rodeado de millones de árboles y con un fuerte compromiso con la sustentabilidad, Cazón ofrece una experiencia distinta: aire puro, tranquilidad, actividades al aire libre y una comunidad que celebra su vínculo con la tierra.

En septiembre de 2019, Cazón fue oficialmente declarado pueblo turístico bonaerense, reconocimiento que puso en valor su propuesta sustentable basada en energías limpias y la conservación de su entorno natural. Sin embargo, su historia de amor con el verde, viene de mucho antes: en 1910 se creó el Vivero Municipal Eduardo L. Holmberg, un verdadero pulmón de 210 hectáreas que hoy es uno de los viveros más importantes del país.

En este vivero, los visitantes pueden realizar caminatas por sus senderos, rodeados de distintas especies de plantas y árboles. Cuenta con un sistema de recorrido audio guiado, lo que permite disfrutar del paseo mientras se aprende sobre la flora local.

Por otro lado, el predio alberga un sector productivo y comercial, una escuela agropecuaria, un jardín de infantes y hasta un parque de aventuras que resulta ideal para familias.

Más allá del vivero, Cazón ofrece varias actividades para aprovechar el día:

Cazón está ubicado a tan solo 15 kilómetros al noreste de Saladillo, en el corazón de la provincia de Buenos Aires. El acceso es sencillo: desde CABA, se toma la Ruta Nacional 205 hasta el kilómetro 171, para luego ingresar por el acceso Gobernador Dr. Alejandro Armendáriz. El viaje, en auto, no supera las dos horas.



Fuente Clarin.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *