Las tres fábricas de neumáticos que funcionan en el país están atravesadas desde el mediodía del miércoles hasta mitad de este jueves por un paro de 24 horas que dispuso el Sindicato del Neumático (Sutna). La protesta, según difundió el gremio, es para reclamar por una mejora de los haberes salariales de enero y febrero y por la negativa de las empresas de sumar un “bono extraordinario” a los haberes.
En el caso de Bridgestone, que tiene su planta en Llavallol, la convocatoria al paro acusa a esta empresa de capitales japoneses de haber concretado “despidos ilegales”.
Las otras dos fábricas son Pirelli, en Merlo, y Fate, en San Fernando. El gremio, cuyo secretario general es Alejandro Crespo, acusó a Pirelli de “violencia y acoso en el mundo del trabajo” y a Fate, la única de las tres empresas que es de capitales nacionales, por “su forma ilícita de otorgar vacaciones”.
La adhesión al paro fue importantee, según fuentes del sector, pero no generalizada. Mientras el propio Sutna difundió en sus redes un video donde se ve una columna encabezada por el gremialista Crespo marchando dentro de las instalaciones de Pirelli, cantando “Pirelli ya paró”, en Bridgestone la adhesión fue dispar según los turnos (las fábricas trabajan las 24 horas).
Si bien el escenario remite de manera inmediata a las protestas de mediados de 2022, cuando el Sutna paralizó durante varios meses la producción de neumáticos en el país en reclamo de mejoras salariales y del convenio colectivo de trabajo, ahora el contexto cambió drásticamente con la apertura importadora del gobierno de Milei.
Según denunció ayer el sindicalista opositor a Crespo y ex titular del Sutna, Pedro Wasiejko, desde que asumió el gobierno libertario las tres empresas fabricantes concretaron 1.400 despidos de operarios y actualmente entre las tres suman 4.000 puestos de trabajo.
La principal diferencia con la crisis de 2022 es la drástica caída de las ventas. Además de la mayor oferta a causa de las importaciones, la venta de neumáticos se contrajo fuertemente desde comienzos de 2024 y todavía no se recuperó, según fuentes del sector. “Tenemos inventarios de producto sin vender para varios meses”, graficó un directivo.
Según el Sutna, el paro de 24 horas apunta a forzar a las tres fábricas a “generar las condiciones para que las patronales abandonen su posición de importar neumáticos reemplazando mano de obra nacional y tengan que producir en el país, en vez de desvincular trabajadores y pretender flexibilizar las ya difíciles condiciones laborales”.
La semana pasada, Bridgestone cesanteó a casi 70 operarios, según confirmaron fuentes del sector, que se suman a las 450 despidos que concretó el año pasado. Los despidos del año pasado fueron en el marco del Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) que la empresa solicitó a la Secretaría de Trabajo para poder ajustar su dotación por fuera de lo establecido por el convenio colectivo de trabajo.
Aquellos despidos fueron finalmente con una indemnización del 100% (el PPC habilita a las empresas a una reducción de hasta 50% de las indemnizaciones), pero aun así Bridgestone solicitó extender su procedimiento de crisis durante este año, para forzar una renegociación del convenio colectivo de trabajo con el gremio, con el cual tiene vigentes cláusulas que establecen el pago de dos bonos extra por año, uno por “productividad” y el otro por “participación en las ganancias” de la compañía.
Los despidos de la semana pasada habrían sido en las mismas condiciones (indemnización al 100%) pero aun así Bridgestone mantiene ante Trabajo su reclamo de forzar una mesa de negociación con el gremio que encabeza Crespo, para flexibilizar el convenio colectivo de trabajo. El gremio, cuya Lista Negra viene ganando las elecciones internas y responde políticamente al Polo Obrero, respondió doblando la apuesta.
En el caso de Pirelli, la empresa de capitales italianos se retiró de las negociaciones convocadas por el ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. Y en Fate, según un comunicado que ayer difundió el ex titular del Sutna, Wasiejko, la empresa de la familia Madanes también “anunció despidos”. Fuentes del sector empresario afirmaron que se trata de una versión aun no confirmada.
Las mismas fuentes señalaron que la situación general de las tres fábricas está comprometida por las condiciones macroeconómicas, principalmente por el tipo de cambio que impide competir contra Brasil. Pero también apuntaron a la intransigencia del gremio. “Hoy con la misma máquina y la misma dotación somos 30% a 40% menos competitivos que la misma planta en Brasil. Más allá de ajustar la dotación de operarios, no se puede ser competitivos a nivel internacional con estos costos laborales“, agregaron.